Cambio en la Casa Blanca | La transición

La economía, eje de la reunión de Bush y Obama

El presidente electo y su esposa realizan hoy su primera visita a la Casa Blanca

La cumbre financiera internacional, la crisis económica interna, el plan de rescate de Wall Street, las guerras en Irak y Afganistán, cómo se gestiona la Casa Blanca por dentro... El presidente electo de EE UU, Barack Obama, y el actual, George W. Bush, se reúnen hoy por primera vez tras las elecciones para tratar estas cuestiones dentro del ritual del traspaso de poder. Sus esposas, Laura Bush y Michelle Obama, realizarán también su primera visita conjunta a la Casa Blanca, que será el hogar de los Obama durante al menos cuatro años.

Este año se ha acelerado el primer encuentro entre el presidente saliente y el entrante. La gravedad de las circunstancias llevó a Bush a convocar al próximo jefe de Estado sin que hubiera pasado siquiera una semana desde que fue elegido.

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A pesar de la buena disposición que han manifestado ambos por dejar a un lado sus diferencias y ponerse a trabajar juntos por el bien del país, en algunos puntos importantes la transición podría ser complicada. Bush y Obama tienen ideas muy diferentes sobre Irak. Mientras Bush defiende que las tropas estadounidenses se queden en el país hasta que la situación sea más estable, Obama ha planteado la necesidad de establecer un calendario de retirada. En un momento habló de la cifra concreta de 16 meses, pero lo ha ido matizando a lo largo de su campaña diciendo que habría que atender a las circunstancias sobre el terreno.

Los asuntos del día serán la cumbre financiera del 15 de noviembre y la crisis económica interna. En este punto Obama debe ser cauteloso. Apoyar a Bush en algunas medidas que después resulten no ser eficaces podría perjudicarle a lo largo de su mandato. Por otro lado, Obama tiene una postura más intervencionista y reguladora de los mercados que Bush, y le ha acusado durante toda su campaña de poner en marcha políticas desreguladoras que han provocado la catástrofe final.

Tanto Bush como Obama han insistido estos días en la importancia de una transición "suave", pero lo cierto es que sobre los problemas más acuciantes que enfrenta Estados Unidos sus aproximaciones son muy distintas. Incluso sobre otras cuestiones no tan urgentes, el equipo de asesores de Obama está preparando la forma de modificar rápidamente un buen número de políticas puestas en marcha durante el mandato de Bush. Según informaban ayer distintos medios de comunicación estadounidenses, habría ya una lista con 200 órdenes ejecutivas y normas aprobadas por el republicano que podrían ser modificadas muy poco después de que Obama tome posesión. Algunas afectan a la investigación con células madre, a los derechos reproductivos y a medidas contra el cambio climático.

No está claro hasta qué punto se trata de una lista decidida. La portavoz del equipo de transición de Obama, Stephanie Cutter, declaró que los planes para los cambios legislativos no han finalizado. "Cualquier decisión en este sentido necesitaría ser discutida con los miembros electos del Gobierno, y el Gabinete no ha sido elegido aún", señaló.

Se espera que el nuevo presidente anule una polémica restricción en los fondos de investigación con células madre embrionarias aprobada por Bush en 2001, una decisión que los científicos han criticado por la limitación que ha supuesto a esperanzadores proyectos de cura de enfermedades como el Parkinson. También se prevé eliminar la prohibición que tienen las ONG que reciben fondos de EE UU de informar a las mujeres de la posibilidad de abortar, incluso en aquellos países en los que la interrupción voluntaria del embarazo es legal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0009, 09 de noviembre de 2008.

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