Munch, Malevich y Degas, excepciones de honor en una subasta de crisis

Los tres récords contrastan con la caída de las ventas de arte en Nueva York

No fue una debacle total pero la noche confirmó los peores temores respecto al estado de salud del mercado del arte: la subasta del lunes en la sede neoyorquina de Sotheby's se saldó con el peor resultado de ventas de la firma desde mayo de 2001 y con un tercio de las obras ofertadas sin vender. "Sólo hace falta asomarse a la ventana para darse cuenta de que estamos en un nuevo mundo. Pero ese mundo también necesita arte". Lo afirmó en un intento de mantener el optimismo Tobias Meyer, maestro de ceremonias de una subasta que compensó las decepciones con los récords batidos por tres cuadros excepcionales de Kazemir Malevich, Edvard Munch y Edgar Degas.

Los 47,5 millones de euros por los que se vendió Suprematist Composition pusieron el cuadro del constructivista ruso Malevich entre los cuarenta más caros de la historia. Todos los precios de los que se informa incluyen impuestos y comisiones. El Vampiro de Munch, una rareza de 1894 que jamás había salido al mercado y por la que se pelearon ardientemente cuatro compradores, alcanzó los 29,2 millones de euros. El pastel Bailarinas descansando, de Degas, alcanzó los 21,5 millones de euros, creando un nuevo récord para una obra en papel.

Obras de Monet, Van Gogh y Picasso se quedaron sin comprador

No obstante, el total de la subasta estuvo muy por debajo de las expectativas de Sotheby's, que había previsto unas ventas de 260 millones de euros y sólo alcanzó los 172 millones. Además, según The New York Times, la venta del cuadro de Malevich no fue excepcional puesto que estaba vendido desde hace semanas: Sotheby's había firmado un contrato "irrevocable" con un comprador por una suma que no se hizo pública y que le comprometía a adquirirlo. En realidad, cuando salió a subasta, sólo una persona pujó por él, presumiblemente la misma.

La firma perdió varios millones en garantías que tendrá que pagarle a los propietarios de algunas de las obras que se quedaron sin vender, entre ellas Seated Man (Leaning on a can), una pintura de Modigliani de 1918 que una familia de marchantes londinenses adquirió en 1996 por 2,4 millones de euros y cuya estimación se había disparado en esta subasta hasta los 19,2 millones. Giacometti fue otra de las víctimas de la tarde cuando su pintura Diego's Head, de 1958, y por la que se esperaba conseguir al menos 4,6 millones de euros (la garantía que Sotheby's se había comprometido a pagarle a su propietario), no despertó el interés de compradores.

Obras de Monet, Modigliani, Van Gogh e incluso Picasso también se quedaron sin compradores, demostrando que cuando hay crisis, los coleccionistas sólo están dispuestos a apostar por piezas realmente significativas. David Norman, uno de los responsables de arte impresionista y moderno de Sotheby's, tomó nota: "Durante la próxima temporada ajustaremos y recalibraremos nuestras estimaciones en base a los resultados de esta subasta, donde muchas obras se han vendido por debajo de nuestras expectativas".

Un momento de la subasta de Sotheby's celebrada el lunes en Nueva York.
Un momento de la subasta de Sotheby's celebrada el lunes en Nueva York.AP
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