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El ámbito nacionalista recupera el mensaje de Lizarra al llegar el 25-0

El tripartito, Aralar y ELA proclaman el derecho a decidir y diálogo político

El ámbito nacionalista vasco siempre recuerda con nostalgia las referencias políticas del Pacto de Lizarra y de las conversaciones de Loyola, porque encuentra en ellas buena parte de sus concreciones ideológicas. Quizá así se explique que ante jornadas de reivindicación como la que propicia hoy el 29º aniversario del Estatuto de Gernika, formaciones como las tres que integran el tripartito (PNV, EA y EB), Aralar y el propio sindicato ELA actualicen un discurso que pone por bandera el derecho a decidir, el "diálogo político" y la búsqueda de la paz en el País Vasco.

Un manifiesto a favor de la consulta cierra hoy en Vitoria el acto político

Destrozado en el Tribunal Constitucional el sueño del lehendakari Ibarretxe de celebrar hoy la consulta convocada en junio, el consuelo ante ese fracaso queda reducido a una movilización que se extenderá esta mañana por seis poblaciones, con salida en Gernika y llegada en Vitoria; y, de paso, a una renovada apuesta, como se hizo hace diez años, por el mensaje político más identitario.

Por encima del intento de consolidar a pie de calle el respaldo ciudadano a la consulta, los partidos que sustentan el Gobierno y Aralar pretenden rearmar su mensaje, máxime cuando en el horizonte se sitúa la precampaña electoral. En este contexto se entiende el contenido del documento Hitza hitz (La palabra es la palabra) que será leído en cuatro idiomas, por otros tantos parlamentarios, al término del acto institucional de hoy, en la capital alavesa. El documento, desvelado ayer por EITB, basa su esencia política en "el sí al pueblo, el sí a la paz, el sí al diálogo político y el sí al derecho a decidir". Y para apuntalar el mensaje, el comunicado defenderá que "el pueblo vasco es un pueblo con identidad propia" y mostrará su compromiso con "la defensa de todos los derechos humanos y su oposición a cualquier forma de violencia o amenaza y a los excesos judiciales que vulneran derechos o libertades".

Bajo estos principios, exhibidos de una manera programática en aquel septiembre de 1998 en Estella y con una voluntad de pacto político en Loyola, la raya divisoria con la oposición vuelve a ensancharse, favorecida además por la violencia de ETA.

A este alejamiento contribuyen desde la familia nacionalista reivindicaciones como las planteadas por ELA en su último documento de reflexión, Sumar fuerzas para ganar soberanía, cuya intencionalidad queda plasmada en su propio enunciado. Esta central, quizá una de las formaciones del espectro socio-político vasco que más añora Lizarra, pero cuyas relaciones con el PNV son tan intrincadas como amables con EA, subraya que la suma de fuerzas soberanistas "no tiene alternativa" para acometer un proceso de construcción nacional mediante una "confrontración democrática" con el Estado, al tiempo que afirma que es "urgente" el fin de ETA.

El mensaje nacionalista queda centrado en el derecho a decidir, aunque el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, levanta el pie del acelerador para "desdramatizar el tótem de la consulta". De este modo, el discurso sobre el Estatuto en el día de su aniversario queda en manos de PSE-EE y PP, precisamente cuando acaba de llegar al País Vasco la ansiada transferencia de investigación, casi diez años después de la última competencia concedida por el entonces Gobierno en minoría de Aznar.

"Adaptar" el Estatuto

El presidente del Senado, Javier Rojo, aseguró ayer que habrá que trabajar para "cambiar y desarrollar" el Estatuto de Gernika "desde las normas que establece la Constitución", pero nunca para "destruirlo". Así lo dijo en el acto de celebración del 29º aniversario del Estatuto de Gernika en el Ayuntamiento de Barakaldo, que contó con la presencia del primer edil, Tontxu Rodríguez, de los concejales del PP y del PSE y de representantes de entidades y asociaciones de la localidad vizcaína.

Rojo criticó a los que hace 29 años impulsaron el proyecto del Estatuto y que hoy en día "quieren acabar con él"; y también a quienes en su día lo rechazaron y "hoy se quieren poner delante en la foto".

"Yo que soy un defensor de las autonomías y por eso creo que el Estatuto hay que cambiarlo, porque entendemos que nuestras vidas hoy son diferentes a hace 28 años y hay que adaptarlo a realidad social de España, pero desde la Constitución", señaló.

El Ayuntamiento de Portugalete también celebró un acto de homenaje al Estatuto, al que asistieron los concejales del PSE-EE, PP y EB-Berdeak, así como representantes del tejido social.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de octubre de 2008

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