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Una historia sobre las olvidadas mujeres de los maquis logra el Espasa de Ensayo

La historia de amor entre Mercedes San Honorio, Leles, y el guerrillero antifranquista Francisco Bedoya fascinó tanto a la periodista Ana R. Cañil que ha dedicado varios años a reconstruir las vidas de los enlaces de los maquis y, en especial, de sus mujeres en una comarca de Cantabria. A modo de homenaje y reivindicación de esas gentes que apoyaron a los del monte, Cañil ha escrito La mujer del maquis, que ayer ganó el Premio Espasa de Ensayo, dotado con 30.000 euros y concedido por un jurado presidido por el filósofo Fernando Savater.

Después de subrayar que se trata de "un libro de historia escrito por una periodista", Ana R. Cañil, con una larga trayectoria en diversos medios de comunicación, contó ayer que viajó a Buenos Aires para entrevistar a Leles en lo que calificó de "la mejor experiencia de su vida profesional". Aquella anciana a la que conoció en la capital argentina y que falleció hace unos meses, fue la pareja de uno de los maquis que han entrado en la leyenda: el santanderino Paco Bedoya, muerto en 1957 y asociado a otro mito que fue Juanín. Ambos pertenecieron a la brigada Machado y permanecieron activos hasta los cincuenta.

Junto a historias de amores, miedos y represiones que vivieron Leles y Bedoya, la autora ha relatado en su libro, a modo de símbolo, la detención de 69 personas (hombres, mujeres y niños) en la comarca cántabra del Val de San Vicente la noche del 31 de agosto de 1948. "Muchos cántabros implicados en aquel suceso me abrieron sus puertas, aunque algunos rechazaron hablar conmigo para no significarse". Sostiene Cañil que se ha escrito bastante sobre los maquis en los últimos tiempos y destacó las obras del historiador Secundino Serrano. "Quizás no tanto como se debiera", añadió. "En cualquier caso, a mí me ha interesado el papel de los enlaces de los maquis y, sobre todo, de las mujeres que los ayudaron".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de octubre de 2008