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Güemes, abucheado por tercera vez en tres días

Un grupo de personas insulta al consejero en el Gregorio Marañón

De abucheo, en abucheo, y tiro porque me toca. Como si se tratara del famoso juego de mesa, el consejero de Sanidad, Juan José Güemes, pasa de gritos e insultos a más gritos e insultos allí donde va. El lunes le tocó en el Severo Ochoa, cuando visitaba los laboratorios, el martes en el hotel Ritz, donde iba a contar las oportunidades de negocio de la sanidad a un grupo de empresarios. Ayer sus fans le esperaban en la presentación de una nueva técnica de cirugía fetal en el hospital Gregorio Marañón, según informó la agencia Efe.

Varias decenas de personas recibieron ayer al consejero con pancartas, pitos, gritos e insultos en el hospital. Y mantuvieron la protesta durante la hora que permaneció en el centro. Los manifestantes, convocados por UGT, CC OO y CSIT-UP, que reivindicaban la sanidad pública, aporrearon desde fuera las paredes del salón de actos, donde se celebraba la presentación y, al concluir la visita, acompañaron al consejero por todo el hospital y golpearon el automóvil en el que se marchó.

Güemes inició su intervención en el centro médico pidiendo "disculpas y comprensión" ante el recibimiento, y reconoció que no era algo excepcional. "Todo el mundo tiene que ganarse el sueldo, incluidos los liberados sindicales. Para ellos pido comprensión", ironizó.

Los concentrados, además de "sanidad pública", gritaban "¡Espe, Espe, Espe, especulación!", en un juego de palabras con el nombre de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. Y pedían la dimisión tanto de Aguirre, como del consejero de Sanidad.

En el hospital Gregorio Marañón "van a privatizar muchos departamentos", según explicó una portavoz de CC OO. Según ésta, todos los contratos que hay temporales en este hospital se rescindirán en octubre, lo que afectará a 500 personas. "Pero en total el proceso afectará a unos 2.000 trabajadores", indicó. Por eso abuchearon al consejero: "Para agradecerle infinito que ahora con la crisis nos deje en la calle".

La nueva técnica presentada ayer por el consejero forma parte del programa de cirugía fetal mínimamente invasiva y, concretamente, es el único tratamiento curativo para los embarazos gemelares monocoriales (una misma placenta) que presentan un síndrome de transfusión entre un feto y otro. Una enfermedad que provoca la muerte de los gemelos en la mayoría de los casos. Hasta ahora, en el Gregorio Marañón se han practicado cinco intervenciones de este tipo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de septiembre de 2008