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Venezuela expulsa al director del informe crítico con Chávez

El Gobierno de Venezuela ha expulsado del país al director para América de la ONG Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, después de que presentara un informe crítico sobre la situación de las libertades en el país durante los 10 años de mandato del presidente, Hugo Chávez.

El ministro de Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro, advirtió tras la expulsión: "Ya basta, hasta aquí llegaron: todo aquel que pretenda inmiscuirse en los asuntos internos venezolanos recibirá el mismo tratamiento que Vivanco". La noche del jueves, Vivanco, de nacionalidad chilena, fue conducido al aeropuerto internacional Simón Bolívar, donde abordó un vuelo hacia São Paulo junto a su colega en HRW, el estadounidense Daniel Wilkinson.

El comunicado oficial del despacho del Exterior indica: "Se ha violentado la Constitución y las leyes de la República Bolivariana de Venezuela, agrediendo a las instituciones de la democracia venezolana, inmiscuyéndose ilegalmente en los asuntos internos de nuestro país". Ésta es la primera vez que las autoridades venezolanas expulsan a un representante de una organización internacional por emitir opiniones en torno a temas internos.

"La expulsión es una maniobra de distracción del régimen de Chávez para no afrontar los graves problemas denunciados en el informe", aseguró Vivanco por teléfono desde São Paulo antes de explicar cómo se desarrolló la detención. "No hubo ningún problema durante la conferencia de prensa en la que presentamos el informe. Después nos reunimos con embajadores de la Unión Europea en Venezuela y con representantes de la sociedad civil. Cuando llegamos a las 22.30 horas al Hotel Meliá Caracas después de una cena con varios periodistas, una veintena de agentes de policía militarizada nos aguardaban armados ante nuestras habitaciones de la planta 14. Uno de ellos nos comunicó la orden de expulsión sin permitir ponernos en contacto con nuestras embajadas", relató Vivanco.

Los agentes venezolanos, que ya habían empacado las maletas de los dos responsables de HRW antes de que llegaran al hotel, confiscaron sus teléfonos móviles. "Se produjo un violento forcejeo, pero finalmente acabamos siendo conducidos a la fuerza a un furgón policial", detalla Vivanco. "Escoltados por seis motocicletas y cinco vehículos oficiales nos llevaron hasta el aeropuerto, donde nos embarcamos en un vuelo de Varig con destino a São Paulo. Todos los que discrepan de Chávez son calificados como golpistas. La intolerancia del régimen tiene prisionera a toda la sociedad civil venezolana".

El informe de HRW presentado con motivo de los 10 años de gobierno de Chávez acusa al mandatario de violar la Constitución, constreñir los derechos humanos, discriminar a los ciudadanos opuestos al Gobierno y controlar el Poder Judicial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de septiembre de 2008