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Nuevo incidente en una nuclear

Un incendio obliga a parar Vandellòs

Los bomberos tardaron más de hora y media en sofocar las llamas, que se iniciaron en una zona no radiactiva - La planta quedará parada "semanas", según el CSN

Nuevo incidente en el panorama nuclear español. Tras la fuga radiactiva de Ascó, Vandellòs II -también en Tarragona- se sumó ayer a la lista negra. Un incendio que comenzó en la zona "convencional" (no radiactiva) de la planta obligó a detener su actividad. Vandellòs II permanecerá parada de forma indefinida, hasta que sus responsables den con las causas del incidente (ayer decían no saber nada) y arreglen los desperfectos, que también ignoran.

La empresa asegura que no hay riesgo para la salud y el medio ambiente

La central investiga las causas del accidente y evalúa los daños sufridos

La Generalitat fue alertada del suceso una hora después del incidente

El fuego se produce cinco días después de la multa millonaria a Ascó

El incendio estuvo activo una hora y 40 minutos, tiempo que necesitaron los bomberos de la central para sofocarlo. A falta de otro informador, el humo alertó a los vecinos de que algo pasaba en la central, mientras el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) activaba el plan de emergencia, en fase de prealerta.

La Asociación Nuclear Ascó-Vandellòs II (ANAV, que gestiona la planta), el Gobierno y el CSN se esforzaron en lanzar un mensaje optimista: no hubo, dijeron, riesgo para la salud o el medio ambiente. El incidente no es menor porque, según aventuró el subdirector general de emergencias del CSN, Eugenio Gil, la central estará desconectada de la red "durante semanas".

La central sufrió un incendio en "una caja de bornes del alternador" del edificio de turbinas. El incidente llega menos de una semana después de que el CSN concretara la sanción que propone para ANAV por la fuga del pasado noviembre en Ascó: entre 9 y 22,5 millones por seis infracciones. La central ocultó durante meses la emisión al exterior. No es la primera vez que ANAV, de Endesa e Iberdrola, es sancionada.

En 2004, el sistema de refrigeración de Vandellòs II falló. Nadie lo reparó ni informó de la anomalía. La multa fue de 1,6 millones. El incidente más grave ocurrió, sin embargo, con la hermana mayor de la central, Vandellòs I. En 1989, un incendio que también comenzó en la sala de turbinas forzó su clausura definitiva. La planta repitió que lo ocurrido ayer no tiene nada que ver con lo sucedido hace 19 años.

El incendio de ayer se declaró a las 8.49. Pasados 10 minutos sin extinguir las llamas -lo que marca el protocolo- se activó el plan de emergencia. Vandellòs II alertó al CSN y a la Subdelegación del Gobierno en Tarragona, según un portavoz de la empresa. Gil aclaró que fue el CSN quien detectó el incidente desde la sala de control y pidió explicaciones a la central.

Sea como fuere, seis minutos después (9.05) activó el Plan de Emergencia Nuclear de Tarragona (Penta) en nivel 0. Es decir: una alerta mínima sin riesgo de emisiones. La Generalitat seguía sin saber nada de lo ocurrido. Al menos, oficialmente. Sólo a las 9.54 horas (una hora después de que comenzase el incendio) el CSN alertó al Centro de Emergencias de la Generalitat, según fuentes del Gobierno catalán. El retraso en la comunicación siembra dudas sobre la eficacia del protocolo firmado hace sólo tres meses, a raíz de la fuga de Ascó.

El CSN se comprometió entonces a informar "con celeridad" al Ejecutivo autonómico de cualquier incidente en las nucleares que hay en Cataluña.

La brigada de bomberos de Vandellòs II extinguió por completo el incendio a las 10.30. A esa hora llegaron a la central seis dotaciones de los bomberos de la Generalitat, que hallaron "ciertas reticencias" por parte de la empresa a entrar en las instalaciones, según fuentes de la Generalitat. La empresa replicó que no esperaba a nadie más, puesto que no había pedido refuerzos y se valían por sí solos. Un equipo de bomberos logró entrar finalmente en las instalaciones para inspeccionarlas. A las 11.00, se desactivó el estado de prealerta.

El incendio en las turbinas, que generan la electricidad, provocó la parada automática de la central. El vapor de agua acumulado tuvo que ser expulsado durante toda la jornada. Los sistemas de seguridad funcionaron "según lo previsto". Los técnicos de la compañía trabajan para evaluar los daños. Carlos Bravo, director de campaña nuclear de Greenpeace, avanzó que "la sala de turbinas y la galería subterránea, por donde pasan los cables, están muy dañadas".

Ni la empresa ni el Gobierno pusieron fecha a la reapertura de la central. Dependerá del alcance del siniestro. "Vandellòs II quedará inactiva, al menos, hasta que se conozcan con exactitud las causas del incidente", explicó a este diario la subdelegada del Gobierno, Montserrat García, que remarcó que el incidente "no tiene nada que ver" con el de 1989 en Vandellòs I, ya que éste ha afectado "a una zona no radiactiva".

El nuevo incidente en una planta nuclear de Tarragona ha desatado la ira de los ecologistas. Greenpeace criticó la "falta de información" de la empresa, mientras Ecologistas en Acción anunció que pedirá "una revisión a fondo" del parque nuclear catalán, que alberga tres de los ocho reactores nucleares de España. El diputado de ICV Joan Herrera calificó lo sucedido como "más que preocupante".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 25 de agosto de 2008