Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
El presidente busca apoyos

La Generalitat asume que no habrá acuerdo de financiación el 9 de agosto

El secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, y el consejero catalán de Economía, Antoni Castells, protagonizaron ayer un diálogo de sordos en la reunión de la comisión de Asuntos Económicos Estado-Generalitat que debía desencallar las negociaciones para la financiación autonómica. Ambos Gobiernos están enrocados en sus posiciones de partida y se culpan el uno al otro de que la negociación pueda no estar cerrada en la fecha que establece el Estatuto catalán: el 9 de agosto.

Castells dio por hecho que la ley no se cumplirá. "Difícilmente habrá acuerdo el 9 de agosto", dijo, tras echarle las culpas al Gobierno central por no haber hecho su propuesta de financiación hasta el pasado 20 de julio. Y en cambio Ocaña dijo que el Ejecutivo central ha hecho los deberes al presentar su propuesta, que la Generalitat tilda de "inconcreta e insuficiente".

La reunión terminó sin acuerdo y sin fecha para volver a reunirse, aunque ambas partes siguen abiertas a la negociación. Descartado el 9 de agosto como fecha límite, la Generalitat lo juega ahora todo al 1 de enero, cuando entran en vigor los nuevos Presupuestos que sí deberían incluir el resultado de la nueva financiación.

Desencuentros

Pero también ahí hay desencuentros. Y serios. Ocaña pidió ayer desvincular el debate de la financiación del de los Presupuestos para evitar que el malestar de los nacionalistas deje en minoría al PSOE para aprobar las cuentas del Estado en el Congreso. Castells dijo que una cosa y la otra van de la mano. "Lo que se apruebe en el sistema de financiación se reflejará en los Presupuestos". Para la Generalitat, ambos conceptos no pueden analizarse de forma separada.

El fracaso de la reunión de ayer lo analizaron por la tarde los partidos del Gobierno catalán (PSC, ERC e Iniciativa) junto a los demás partidos de la oposición, como CiU y PP. Los partidos catalanes dieron por descontado que el 9 de agosto no habrá acuerdo de financiación, "porque queremos un buen acuerdo", según sostuvo el socialista Miquel Iceta. Tanto es así que decidieron guardarse el 11 o el 12 de agosto para acordar una nueva reunión de partidos catalanes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de julio de 2008