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La mayor suspensión de pagos de la historia

Sebastián apuesta por la compra de suelo público

El ministro de Industria, Miguel Sebastián, abogó ayer por una solución indirecta a la crisis que atraviesa Martinsa-Fadesa y, en general, todo el sector inmobiliario. Sebastián dijo que es un "buen momento para que el Gobierno compre suelo y lo destine a uso público", como alternativa a la intervención directa. El Ministerio de Economía puntualiza: "La idea es que si hay suelo disponible se compre, pero no como medida de apoyo a esta crisis".

Los bancos centrales, señaló Sebastián, deben intervenir cuando se trata de cuestiones sistémicas. El Banco de España y el Ministerio de Economía han considerado que éste no era el caso. El ministro insistió en que la crisis inmobiliaria "va a mejorar la competitividad" de la economía.

En otra línea, también la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró que el Gobierno trabajará para atender a los trabajadores afectados por los expedientes de regulación de empleo que puedan plantearse (de momento se ha presentado uno). El Ejecutivo estudia "las vías para tratar de mitigar la situación", aunque De la Vega no especificó cuáles.

Operación arriesgada

El único miembro del Gobierno que se atrevió a valorar la situación de Martinsa-Fadesa fue el ministro de Trabajo. Celestino Corbacho consideró arriesgada la compra de Fadesa por parte de Martinsa por 4.000 millones de euros: "Esta situación pone de manifiesto que ha habido operaciones un poco arriesgadas y ésta fue una de ellas".

El Partido Popular terció en la polémica apuntando directamente al Gobierno. El líder de esta formación, Mariano Rajoy, cree que el Estado no está para salvar empresas en dificultades, sino para proporcionar las condiciones adecuadas de creación de riqueza y empleo. El secretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, exigió al Ejecutivo que aclare si durante la campaña previa a las elecciones generales conocía la situación de la empresa y si le ofreció alguna "expectativa o garantía" sobre su situación.

El G-14, que agrupa a las grandes inmobiliarias, culpó a la crisis de liquidez de los problemas que atraviesa Martinsa-Fadesa. Este lobby pidió al Ejecutivo "que se pongan en marcha medidas que atenúen el problema de liquidez con el fin de evitar el efecto encadenado". Para contrarrestar las críticas, este grupo asegura haber hecho partícipe a toda la economía de la "larga etapa de fuerte actividad" y recuerda que ha sido "el primer contribuyente a las arcas públicas" durante la bonanza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de julio de 2008