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Actitud vergonzante

El alto nivel de fraude en España se sustenta en una tolerancia casi desconocida en los países nórdicos. Esa permisividad, sin embargo, se vuelve vergonzante en las encuestas. El Eurobarómetro del pasado mes de octubre revela un rechazo a la economía sumergida en España superior a la media de la Unión Europea. La práctica que menos reproches merece por parte de los españoles es el trabajo doméstico oculto, una actividad absolutamente extendida en la economía española. Sólo 282.000 personas figuran afiladas a la Seguridad Social como empleadas de hogar, aunque se estima que más del doble desempeñan esa labor. La rotundidad de las cifras contrasta con lo declarado en el Eurobarómetro. Los españoles se muestran más recatados respecto a este fraude que la mayoría de los ciudadanos comunitarios, incluidos los alemanes, los daneses y los suecos.

La mayor repulsa se produce al valorar el trabajo no declarado por parte de las empresas. También en este caso, casi todos los europeos se muestran más tolerantes. La actitud de los españoles resulta más propia de una economía con el 5% de su actividad en la sombra que del abultado 20% que se le atribuye. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de julio de 2008