Garmendia dice que no sería "rentable" para Euskadi el traspaso de investigación

La ministra afirma que le perjudicaría quedarse "fuera de la apuesta general"

El debate está servido. Y la polémica política, también. Cristina Garmendia, la ministra que un día votó al PNV y ahora dirige como independiente con los socialistas el Ministerio de Ciencia, Innovación y Tecnología, aseguró ayer que al País Vasco no le interesa reclamar la transferencia de la competencia de investigación en este momento, porque no le saldría rentable quedarse fuera de la apuesta general del Estado en este campo.

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"No nos aferremos a algo que nos parece que nos beneficiaría como vascos, sin hacer la reflexión en su conjunto de qué quiere decir una apuesta respecto a la contraria", recalcó la ministra. Para argumentar su afirmación, y aunque reconoció que "habría que matizar los números", señaló que el impacto económico de la transferencia no sería rentable para Euskadi, porque supondría "quedarse fuera del sistema, de la apuesta general del Estado".

Garmendia, probablemente para ponerse la venda antes de la herida ante la previsible avalancha de críticas desde el mundo nacionalista y el Ejecutivo vasco, apuntó que esta postura "no es inamovible en el tiempo", sino que es "lo más conveniente en este momento". En todo caso, la ministra subrayó que su planteamiento intentaba sobre todo abrir la reflexión sobre este asunto, ahora fijada por el Gobierno vasco en torno al planteamiento único del cumplimiento del Estatuto de Gernika, aprobado en 1979, en relación a las transferencias pendientes.

Críticas de EA

EA, el único partido que saltó como un resorte ante el planteamiento de la ministra, apuntó que Garmendia "no es nadie" para decir si al País Vasco le interesa o no decidir su política en materia de investigación. El partido que preside Unai Ziarreta calificó de "insulto a la sociedad vasca" que Garmendia se "permita el lujo de afirmar que a los vascos no nos interesa gestionar nuestras competencias en innovación y tecnología a pesar de que el Estatuto de Gernika nos reconoce competencia en exclusiva en la materia".

En su primera comparecencia en Euskadi, Cristina Garmendia adelantó los pasos inmediatos que tiene previsto dar al frente de su ministerio, de nueva creación. Entre ellos, adelantó la intención de reorganizar los 170 institutos de investigación existentes en España. "Lo mismo que está haciendo Europa", recalcó. En ese sentido, Garmendia animó a las autoridades vascas -que llevan muchos años reivindicando la transferencia de la "investigación científica y técnica", que recoge el Estatuto- a lograr la sede de una de las tres agencias en las que el ministerio va a tratar de reorganizar todos esos institutos, ahora dispersos por el territorio español.

Es decir, donde el Gobierno vasco busca traspaso de competencias, el Ejecutivo central apuesta por aprovechar las "sinergias" en materia de investigación, independientemente de dónde estén enclavados los centros que desarrollen la política de innovación en España. En definitiva, el Ejecutivo busca "tener toda la masa crítica aglutinada debajo, precisamente para trabajar en las sinergias", en palabras de la ministra. Los planteamientos de Cristina Garmendia, que posteriormente tuvo un almuerzo con más de 70 empresarios llegan pocos días después de la ofensiva realizada por el PNV en el Congreso de los Diputados en la que se exigía el traspaso de determinadas competencias, entre ellas, la de prisiones.

Además, en una agresiva intervención en el Congreso el pasado 16 de junio pidió a Garmendia que aclarara "si está cumpliendo el régimen de incompatibilidades de Altos Cargos". El PNV sostuvo en esa sesión que la ministra había "saltado de la empresa privada al nivel más alto de la Administración" y seguía siendo apoderada, consejera delegada o administradora única de "una decena de empresas".

Sobre las gestiones realizadas por el Gobierno para lograr que la fuente europea de neutrones por espalación se instale en Euskadi, reconoció que le encantaría decir que la candidatura española "es la mejor de lejos". Pero tuvo que reconocer un secreto a voces: que la candidatura sueca es "muy potente" y ha aumentado la financiación para recabar el respaldo de otros países. Destacó que lo fundamental son los apoyos a la candidatura y que el Gobierno está "volcado" en el empeño, aunque reconoció que, por el momento, no está asegurado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 02 de julio de 2008.

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