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Reportaje:

Cerco a la dolencia macular de la retina

Los avances médicos mejoran la visión pero a un alto precio

La degeneración macular asociada a la edad, una enfermedad degenerativa y crónica de la retina, es la primera causa de ceguera legal en mayores de 65 años. Los avances diagnósticos y terapéuticos han dado un vuelco al manejo de esta dolencia: en su forma neovascular y más grave se ha logrado detener la enfermedad en casi todos los casos y mejorar la visión en un porcentaje importante de pacientes, según se ha destacado en el último Congreso de la Sociedad Española de Retina y Vítreo, celebrado en Zaragoza. Con todo, la mejoría es leve y a un alto precio. La degeneración macular afecta a más 500.000 españoles y tres millones tienen riesgo de padecerla.

500.000 españoles sufren este mal y tres millones están en riesgo

Esta enfermedad aparece a partir de los 50 años y se manifiesta con disminución visual, visión torcida de las líneas rectas o aparición de una mancha oscura en el centro de la visión, por lo que sólo se tiene una visión lateral o periférica. Los expertos distinguen dos tipos: la seca o atrófica, más frecuente (85%) y menos incapacitante, y la húmeda o neovascular (15%), que puede evolucionar más rápidamente a ceguera legal, esto es, cuando una persona tiene una agudeza visual inferior al 10% o un campo de visión reducido a los 10 grados centrales (como si se viera en cañón de escopeta o por un catalejo).

"Mientras que en la forma seca la mácula o zona central de la retina de mayor agudeza visual se atrofia lentamente y genera una paulatina pérdida de visión, en la húmeda aparece un crecimiento anormal y rápido de nuevos vasos que conducen a una lesión cicatricial. Esto comporta la pérdida irreversible de la visión central", explica Francisco Javier Gómez-Ulla, presidente de la Sociedad Española de Retina y Vítreo, jefe de la unidad de Retina Médica y Diabetes Ocular del Complejo Hospitalario de Santiago de Compostela, y director del Instituto Tecnológico de Oftalmología.

Según Gómez-Ulla, "el gran avance que se ha producido en el tratamiento de la degeneración macular húmeda ha sido el desarrollo de un fármaco anti-angiogénico que, por primera vez, ha cambiado el curso de la enfermedad y no sólo ha frenado su progresión, sino que permite mejorar la visión en un alto porcentaje de pacientes".

Los resultados del estudio multicéntrico con más de 700 pacientes, que recibieron durante dos años una inyección mensual intravítrea (dentro del ojo) de ranibizumab (fármaco que bloquea el crecimiento de los vasos anormales en la retina), muestran que más del 90% de los pacientes mantienen la visión inicial, definida como una pérdida inferior a 15 letras. De éstos, más del 33% ganan visión, definida como una ganancia de 15 o más letras, y casi el 40% alcanzan una visión que les permite leer y conducir. El trabajo se publicó en The New England Journal of Medicine en 2006.

En la práctica clínica, este fármaco, aprobado en junio de 2007 en España, se inyecta en el ojo una vez al mes durante los tres primeros meses; luego la periodicidad depende de la respuesta del paciente, ya que algunos necesitan una inyección cada tres o cuatro meses, y otros una mensual. La media está entre seis y ocho inyecciones al año. No es un proceso doloroso. El principal problema es que el precio de cada dosis de este fármaco ronda los 1.500 euros.

Las técnicas de imagen para el estudio de la retina han dado también un salto cualitativo desde que se comercializó en 2007 la nueva tomografía de coherencia óptica de alta definición u OCT, por sus siglas en inglés.

La nueva tomografía facilita información de la retina en tiempo real, en unos segundos y en tres dimensiones. Es más rápida (27.000 escáneres por segundo), mejora la resolución axial con respecto a la generación anterior y permite analizar toda la retina y guardar la información.

"Los nuevos tomógrafos permiten ver toda la mácula, y podemos cuantificarla y compararla en visitas sucesivas. Por tanto, tenemos una herramienta de diagnóstico, pero también un instrumento para seguir la evolución de la enfermedad y de los tratamientos", apunta Jordi Monés, oftalmólogo especialista en retina y director del Instituto de la Mácula y de la Retina, de Barcelona, que abordó esta técnica en el congreso.

La primera medida para cuidar la retina y, por tanto, prevenir la degeneración macular asociada a la edad es mantener una dieta variada, rica en frutas y verduras, pescados azules y aceite de oliva y soja, además de hacer ejercicio diario y no fumar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de junio de 2008