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Zapatero aborda hoy con Silvio Berlusconi sus discrepancias sobre la inmigración

El jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y su homólogo italiano, Silvio Berlusconi, se verán hoy las caras por vez primera desde que Il Cavaliere ganó las elecciones de marzo pasado, en las que Zapatero apostó por su rival, el candidato de centro-izquierda Walter Veltroni. Está previsto que el encuentro sea breve, de menos de media hora, en el marco de la cumbre que la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) celebra en Roma. Ello no impedirá, sin embargo, que aborden la polémica abierta entre ambos Gobiernos en torno a las duras medidas tomadas por Italia para combatir la inmigración.

Fuentes de La Moncloa daban ayer por seguro que Zapatero expresará a Berlusconi la necesidad de coordinarse en el seno de la UE y evitar decisiones unilaterales que pueden afectar a terceros países. También le trasladará su convicción de que la inmigración irregular debe perseguirse en el marco de la ley y las directivas europeas, con pleno respeto a los derechos humanos y mediante iniciativas viables. España cree que algunas de las medidas tomadas por Berlusconi, como la criminalización de los indocumentados, no cumplen estas condiciones.

Las críticas de ministros españoles, encabezados por la vicepresidenta Fernández de la Vega, han irritado en Italia, donde se recuerda la regularización masiva de inmigrantes en España en 2005 o la construcción de vallas en Ceuta y Melilla. El ministro italiano de Asuntos Comunitarios, Ronchi, viajó a Madrid para explicar a su homólogo Diego López Garrido las nuevas medidas represivas. Aunque ambas partes dieron por aclarados los malentendidos e insisten en la cordialidad de las relaciones bilaterales, las discrepancias quedaron patentes.

Zapatero tiene previsto entrevistarse también con el director de la FAO, Jacques Diouf, y con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, entre otros.

Ayer se reunieron representantes de los países que apoyan a Haití, uno de los más castigados por la escalada de precios de los alimentos, y acordaron volver a encontrarse en Madrid el 15 de julio para diseñar un plan de ayuda. Aunque el director de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), Juan Pablo de la Iglesia, no adelantó cifras, el ministro haitiano de Agricultura en funciones (el Gobierno dimitió tras los disturbios de abril) cifró la ayuda necesaria en 1.000 millones de dólares. España es uno de los mayores donantes a Haití, con 25 millones de euros en 2007.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de junio de 2008