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CAMBIO DE CICLO

Zapatero pisa el acelerador por la crisis

El presidente agilizará el plan para reducir un 30% la burocracia a las empresas - El Gobierno adaptará las tarifas eléctricas domésticas en función de la renta

¿Crisis? ¿Qué crisis? "Escenario de dificultad", "periodo de ajuste fuerte" o "desaceleración profunda de la economía". Éstos son algunos de los términos que empleó ayer el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para referirse a la actual situación de la economía española, que recibe un tortazo cada día que se conoce un nuevo indicador. El presidente achaca el deterioro a factores externos (encarecimiento del petróleo y de los alimentos). Con todo, anunció un paquete de "reformas estructurales" para hacer la cosa más llevadera. Entre la batería de medidas de choque no hay ninguna nueva.

El líder socialista atribuye el deterioro al alza del petróleo y las materias primas

Zapatero cree que la directiva europea de servicios reducirá la inflación

El presidente del Gobierno, José Luis Zapatero, sigue sin hablar de crisis. A pesar de que cada indicador que se conoce es un nuevo guantazo, ayer se refirió a la actual coyuntura económica como "desaceleración profunda". El paro va en aumento, la inflación se ha desbocado, las ventas de pisos se han desplomado, las de automóviles no arrancan y el Producto Interior Bruto (PIB) está perdiendo fuelle. Pero el Ejecutivo de Zapatero se resiste a considerar esta situación una crisis.

Con todo, anunció un paquete de "reformas estructurales, que el Gobierno aprobará antes de verano para volver a la senda del crecimiento potencial de España" cuando las condiciones internacionales lo permitan. Medidas que no son nuevas y que tampoco fueron cuantificadas por el jefe del Ejecutivo. Y que se anuncian como paquete de medidas un día después de que el ex gerente del FMI, Rodrigo Rato, instara a llegar a un consenso para una nueva tanda de reformas estructurales.

La primera consiste en una reducción del 30% de las cargas administrativas que soportan las empresas. Una actuación que fue anunciada en abril de 2007 por el entonces ministro Jordi Sevilla, que prometió rebajar los costes de la burocracia antes de 2012. Ahora se trata de acelerarla para, según Zapatero, mejorar "la competitividad empresarial" y, a su vez, lograr una "subida del 2% del PIB".

Otra medida será la transposición de la directiva comunitaria de servicios, que ya debía efectuarse antes de finales de 2009. Zapatero confió en que la adaptación, que debe permitir reducir trabas desproporcionadas en los servicios, frene el impacto inflacionista en el sector. El contenido del paquete se complementará con otras acciones: rebajas en las tarifas eléctricas en función del horario y la renta; la competencia en el transporte ferroviario y la interconexión energética con Francia.

El discurso de Zapatero fue uno de los más optimistas de las jornadas del Círculo de Economía, donde acudieron la flor y la nata del empresariado catalán, autoridades internacionales y gurús de la economía mundial, inquietos por la crisis. Sólo el próximo economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, tuvo un tono esperanzador. Pero no con España, para la que prevé un descenso de la demanda interna que no se compensará con las exportaciones por la falta de competitividad.

Sin embargo, Zapatero aseguró que la economía española no está tan mal. Sí admitió una "desaceleración intensa, especialmente en la construcción, donde se produce un ajuste que se venía pronosticando desde hace tiempo". Aun así, se escudó en que durante el primer trimestre de este año el PIB creció a una tasa 2,7%, respecto al mismo periodo del año anterior. En comparación con el dato de diciembre, el aumento apenas fue del 0,3%, el más bajo desde 1995.

Si la economía crece menos es, a su juicio, por una "drástica caída del sector inmobiliario residencial". Y el deterioro de la economía lo achacó a "factores externos", básicamente la subida vertiginosa del precio del petróleo, que en un año ha duplicado su cotización, hasta superar los 130 dólares el barril, y a la "crisis [esta vez sí] de oferta" de algunos alimentos básicos.

"Es cierto que la inflación subió un 4,7% en mayo [un nivel también desconocido desde julio de 1995]

pero un punto y medio de este aumento corresponde al petróleo", señaló. "Si eliminamos el petróleo y los alimentos, la inflación es del 2,5%", se despachó el presidente ante un nutrido auditorio preocupado sobremanera por la escalada de los precios del crudo y las materias primas y por las restricciones de crédito bancario. Un asunto al que Zapatero no se refirió.

El presidente del Gobierno se aferró al argumento de que el crecimiento de la economía es superior al de la media europea, y destacó que cuenta con unos "activos muy importantes" en la recámara "que no teníamos en anteriores periodos de ajuste". Por ejemplo, dijo que hay "margen para crear empleo gracias a la incorporación de mujeres al mercado laboral", aunque Bruselas ha recordado que España es el país europeo donde más crece el paro; el "importante" esfuerzo inversor del Gobierno en los últimos cuatro años, o la internacionalización de la economía.

En un discurso de cerca de una hora, Zapatero destacó la "solidez" del sistema financiero español, tanto en rentabilidad como en solvencia, gracias a la supervisión del Banco de España, y afirmó que "todos los países de nuestro entorno" envidian la "situación presupuestaria" española. A saber, un superávit del 2,5% en 2007. Aun así, el viernes, el vicepresidente Pedro Solbes se despidió del excedente que atesora desde 2005 al menos hasta 2011. Para este año, la cifra se tambalea. Se cuadrará o no en función de la magnitud de la crisis.

Zapatero no convenció al presidente del PP, Mariano Rajoy, que ayer replicó desde Valladolid que la situación "es mucho peor que delicada". El dirigente popular acusó al Gobierno de estar "absolutamente superado por las circunstancias" y de haber errado "en el diagnóstico".

Lara: "No te quemes tú, que hable Solbes"

Los micrófonos son traicioneros, sobre todo cuando están abiertos sin que lo sepa el orador. Ayer lo fueron con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y con el dueño de Planeta, José Manuel Lara, que antes de presentarlo le hizo varias recomendaciones sobre la crisis, según recogió Cuatro:

Lara: "De momento, no parará [la crisis] . Me temo que va a agravarse en el segundo semestre. Me lo temo".

José Luis Rodríguez Zapatero: "No está claro"

Lara: "Yo te aconsejaría que no te quemes tú..."

Zapatero: "¿Qué?"

Lara "...Que no hables tú, que hable Solbes. No te quemes tú porque puedes quedar mal al ser el presidente".

Zapatero: "También hay un factor que tienes que medir. Es decir, si infundes mucho el pesimismo, si no dices nada positivo..."

Lara (interrumpiéndole): "No, no, agraváis la crisis, sí, sí...".

Zapatero: "Lo estamos haciendo".

Lara: "...Pero que el optimismo lo influyan el ministro de Economía, el ministro de Industria... Y que el presidente se reserve. Es lo que quiero decirte".

Los activos de ZP

- "No tenemos agotado el margen para crear empleo, nos queda incorporar a las mujeres"

- "En cuatro años hemos doblado la inversión en infraestructuras"

- "España es el tercer mayor inversor en el exterior"

- "Solidez del sistema financiero español"

- "Situación presupuestaria envidiable, con un superávit del 2,2% en 2007"

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de junio de 2008

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