Venezuela lanza un satélite para expandir el socialismo

Con el objetivo de hacer la revolución así en la tierra como en el cielo, Venezuela pondrá en órbita su primer satélite de telecomunicaciones en septiembre próximo. El Venesat-1, bautizado con el nombre de Simón Bolívar, será lanzado desde China y extenderá su señal por toda América del Sur, el Caribe y buena parte de Centroamérica.

Con un presupuesto de 241 millones de dólares (unos 153 millones de euros), éste es el primer proyecto que pone en marcha la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE), fundada en enero de 2008. "Los países que aspiran, como Venezuela, a consolidar un modelo político distinto, a consolidarse como potencia dentro de nuestros esquemas de relación multipolar, requieren de esta tecnología", dijo la ministra de Ciencias de Venezuela y presidenta de la ABAE, Nuris Orihuela, a una emisora.

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"Es un proyecto de uso civil plenamente; pero de un alto valor estratégico, y hoy se ha convertido en uno de los tantos puntos de conexión cívico-militar, de la integración cívico-militar", había declarado el presidente Hugo Chávez en marzo de 2007, antes de desearle buen viaje al primer contingente de los 90 ingenieros venezolanos que hoy estudian geofísica en la Universidad de Pekín para dar soporte técnico a la misión espacial.

De la fabricación del satélite y su cohete lanzador se encarga la empresa Great Wall Industry Corporation, propiedad de la República Popular China, que desde 2005 trabaja en el proyecto. La construcción de la plataforma terrestre y el control posterior del satélite corren por cuenta de los expertos venezolanos.

Centro de control

El Centro Aeroespacial de Bamarí, desde donde los ingenieros venezolanos controlarán el satélite, funcionará en el Estado central de Guárico, a unos 230 kilómetros de Caracas. Aunque la construcción ha presentado un par de inconvenientes -la escasez de cemento, de arena, etcétera-, la ministra Orihuela aspira a que el centro esté en pleno funcionamiento al menos dos meses antes de la fecha fijada para el lanzamiento.

En principio, la puesta en órbita del satélite había sido prevista para agosto, pero tanto el Gobierno venezolano como el chino han preferido esperar que culminen los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 para lanzar, literalmente, el proyecto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 25 de mayo de 2008.

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