Reportaje:

Recetas para nuevos bachilleres

Baleares, La Rioja, Cataluña o Aragón planean ir más allá en la flexibilización del bachillerato que permite la ley - Valencia y Castilla y León la recortarán

La bomba estalló cuando el Ministerio de Educación anunció hace unos meses que las repeticiones en bachillerato se iban a organizar a mitad de camino entre lo que ocurre en secundaria (o se repite el curso completo o se pasa con dos o tres suspensos) y en la universidad (materia aprobada, materia que no se tiene que volver a cursar). A partir del próximo curso, los bachilleres que suspendan en 1º tres o cuatro materias pueden elegir entre repetir el curso entero o sólo las que les hayan quedado, completando el año con dos o tres asignaturas de 2º. Éstas no podrán ser las que se quiera (si no está aprobada la lengua de 1º no se puede coger la de 2º) y en el curso puente no servirá de nada aprobar las de 2º si no se aprueban las del curso anterior.

Hacer repetir en 2º todo el curso va contra el espíritu de la norma, dice UGT

Esto es lo que va a ocurrir en todas las comunidades, según lo plantean en sus borradores de legislación que ha revisado en un estudio el sindicato FETE-UGT. Pero mientras algunas planean ir más allá en esa flexibilización que pretende animar a seguir en el sistema al menos a una parte de ese 30% de jóvenes que dejan de estudiar después de la ESO, otras, como Castilla y León y Valencia, la recortan.

A pesar de que la ley fija que en 2º sólo se repetirán las materias no aprobadas, sus proyectos dicen que esto sólo ocurrirá hasta los tres suspensos. A partir de cuatro, habrá que repetir todo el curso. Así, la flexibilización de 1º se recorta en 2º. Para FETE-UGT, esta medida "contradice el espíritu del Real Decreto, volviendo al sistema anterior", con lo que el bachillerato podría también ser un tema de conflicto con el Ministerio de Educación, que ha recurrido ante los tribunales el desarrollo de la ley educativa que ha hecho Castilla y León en primaria y secundaria y ha amenazado con hacer lo mismo con Valencia.

Pero hay otras comunidades que, por el contrario, planean ir más allá en esa flexibilización. Por ejemplo, La Rioja (comunidad gobernada por el PP, al igual que Valencia y Castilla y León) ha incluido en su borrador la posibilidad de que en ese curso puente las materias de un curso se estudien presencialmente y las del otro, a distancia, explican fuentes de la consejería riojana. Esto facilitaría la complicada organización que plantea en nuevo sistema, destacada hasta por los más firmes defensores de la iniciativa.

En Cataluña, la previsión es que los alumnos puedan, directamente, organizarse el bachillerato en tres cursos (esta posibilidad, para alumnos que vayan peor, fue el germen del nuevo modelo, lanzado hace años por UGT). Baleares plantea algo parecido. Se trata de que esos chavales que van peor, una vez que se hace evidente que no van a pasar todas las materias, tengan la posibilidad de dividir, antes de que termine el año escolar, los dos cursos de bachillerato en tres. Así, terminarían ese año cursando sólo una parte de las asignaturas de 1º. Al año siguiente, estudiarían otro bloque, previamente estipulado, de 1º y de 2º. Y al año siguiente las que les resten. "Lo estamos estudiando, lo probaríamos primero en algunos cursos para ver si lo podemos extender", explica María Gener, directora general Ordenación Educativa.

En Aragón, la flexibilización está pensada para los alumnos discapacitados, que pueden hacer el bachillerato hasta en seis años. El salto entre la ESO y el bachillerato es el gran problema para estos alumnos, que representan el 2% de los estudiantes de secundaria, pero sólo el 0,09% de los de bachillerato.

Clase de Física en un instituto de Barcelona.
Clase de Física en un instituto de Barcelona.MARCEL.LI SÁENZ

Adiós a las tutorías

Diez comunidades no las prevén para los dos cursos preuniversitariosLas tutorías, esa hora semanal que el profesor responsable de un curso pasa con sus alumnos, en teoría, para profundizar en la atención individualizada y mejorar el conocimiento y las relaciones entre estudiantes y docente, está camino de la extinción en el bachillerato. Si Andalucía, La Rioja, Galicia, Madrid y Navarra ya las habían eliminado, con la reforma en curso planean eliminarla también Aragón, Baleares, Cantabria, Castilla-La Mancha y Murcia. Aún faltan por conocerse los planes de Castilla y León, País Vasco, Extremadura y La Rioja.Tanto el catedrático de Didáctica de la Universidad de Granada Antonio Bolívar, como su homólogo en la Universidad de Murcia Juan Manuel Escudero admiten en que probablemente la tutoría no se estaba aprovechando bien, quizá por falta de formación para ello, explica Bolívar. Pero también están de acuerdo en que eso no quiere decir que haya que eliminarla. Extender, como se pretende, el número de estudiantes que cursan bachillerato, continúa Bolívar, hará que el alumnado tenga mucha mayor diversidad y complejidad, y esto "puede demandar la necesidad de la tutoría".También coinciden ambos en que una de las razones de esta pérdida puede ser la presión para dar más horas de más materias en un bachillerato de sólo dos años. "Me preocupa que siga muy extendida la mentalidad según la cual la educación en un determinado nivel, curso o materia será tanto mejor cuanto más información se imparta y se les exija a los alumnos que rindan cuenta de ella. Hoy sabemos bien que una cosa es la información y otra, bien diferente, el tipo de ayuda, apoyo y exigencia que desde los centros y el profesorado hay que facilitar", asegura Escudero.De hecho, el recorte de la tutoría se ha producido en la mayoría de las comunidades para hacer hueco a la nueva asignatura de Ciencias para el Mundo Contemporáneo, que pretende dar una cultura científica básica a todos los alumnos, también a los de letras. La mayoría de los territorios le han dado dos horas semanales: Asturias, Baleares, Cantabria, Castilla la Mancha, Cataluña, Murcia, Navarra y Comunidad Valenciana.Por lo demás, según los proyectos publicados, Lengua perdería dos horas en Cataluña, y una en Murcia, Navarra Ceuta y Melilla, y ha ganado una en Aragón y Canarias. Inglés ganaría una hora en Aragón, Canarias y Murcia, e Historia la perdería en Cantabria, Cataluña, Galicia y Navarra.

Los que no cursen religión

Tres comunidades han intentado colocar la asignatura de religión confesional fuera del horario lectivo en bachillerato: Cataluña, Baleares y Asturias. Las dos primeras ya han renunciado a la idea y todo indica que el Principado también lo hará pronto. Los acuerdos entre España y el Vaticano dificultan esta iniciativa. Pero tampoco está claro lo que harán los que no cursen la asignatura confesional, que contará para repetir curso pero no para la media con Selectividad para acceder a una carrera universitaria.Así, algunas comunidades, como Aragón, Castilla-La Mancha, en Ceuta y Melilla (que dependen directamente del Ministerio de Educación) o Extremadura, no hablan de la atención educativa que haya que dar a los alumnos que no elijan religión (más del 70% en los centros públicos). Se abre de este modo la puerta, señala el informe de UGT, a que estos jóvenes se vayan a casa (o a donde quieran) durante la hora de esa asignatura. De hecho, el borrador del decreto balear dice que estos estudiantes "podrán" (o no, se sobrentiende) permanecer en el centro durante esa hora.En Murcia, Canarias, Cantabria, Galicia, La Rioja, Murcia y Navarra sí se habla de que los que no estudien religión tendrán atención educativa en el centro. Y en la Comunidad Valenciana y Castilla y León se específica que esta asignatura se impartirá en horario lectivo y en condiciones de no discriminación horaria. En Cataluña, la religión seguirá estando entre las materias optativas.

Sobre la firma

J. A. Aunión

Coordinador del espacio de Educación de EL PAÍS. Especializado en información educativa durante más de una década, también ha trabajado para las secciones de Local-Madrid, Reportajes, Cultura y EL PAÍS_LAB, el equipo del diario dedicado a experimentar con nuevos formatos.

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