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El paquete de tabaco sigue formando parte del mobiliario familiar

El 17% de los vascos se halla expuesto al humo de los cigarrillos en su casa

La creciente concienciación social y, especialmente, la presión legislativa ha hecho que descienda el consumo del tabaco. Sobre todo, en el ámbito laboral. Pero en otros espacios, como el hogar, el paquete de tabaco sigue formando parte del mobiliario familiar. Hasta un 17% de vascos mayores de 16 años asegura que diaria o muy frecuentemente se halla expuesto al humo del tabaco dentro de casa. El dato corresponde a un informe elaborado por la dirección de Salud Pública, dependiente del Departamento de Sanidad, y refleja una situación que, a pesar de ir reduciéndose, se sigue consideran do preocupante.

La dirección de Salud Pública ha elaborado su estudio a partir de una encuesta telefónica realizada a mediados del año pasado a una muestra de 350 personas de 16 o más años. El objetivo es comparar los resultados con los que arrojaron las encuestas de salud realizadas en 1997 y 2002. "Parecía oportuno revisar y actualizar esta información para determinar la situación actual, porque el tabaco afecta a la salud", resalta la dirección de Salud Pública en su trabajo.

Comparando los dos trabajos, se aprecia un descenso en la exposición al humo del tabaco en el hogar: se ha pasado de un 32% de personas afectadas en la encuesta de 1997 a un 21% en la de 2002 y a un 17% en la actualidad.

Fumadores pasivos

A pesar de esa bajada, para los autores del trabajo está "claro" que todavía el hogar sigue siendo un objetivo preferente a la hora de erradicar el humo del tabaco. "Un 47 % de las personas fumadoras sigue fumando en casa, aunque sólo sea de vez en cuando o raras veces", constata el trabajo. Esto significa que "deben reforzarse aún más las actuaciones de prevención. Esto es muy preocupante desde el punto de vista de la salud porque, en cualquier caso, esté legalmente permitido o no fumar en un espacio cerrado, el tabaco es siempre un grave factor de riesgo para la salud de las personas".

Según los especialistas, el humo del tabaco mata a más de 3.000 fumadores pasivos al año en España a causa del cáncer de pulmón y cardiopatía isquémica. El 85% del humo de un cigarrillo va directamente al aire, con lo que es un contaminante permanente para la salud, no sólo por las numerosas sustancias químicas que contiene, sino también por los gases nocivos que desprende. Aunque con la entrada en vigor de la Ley Antitabaco se ha reducido el número de fumadores, la conciencia de que el tabaquismo resulta también un problema de salud pública para los no fumadores aún no está extendida. Y un ejemplo de ello es que España sigue teniendo una de las cifras más altas de Europa en muertes por cáncer de pulmón causado por el humo de los cigarrillos.

El pasado 1 de enero se cumplieron dos años de la entrada en vigor en toda España de la Ley Antitabaco, pero en la comunidad autónoma sigue sin aplicarse en su integridad por las diferencias entre Gobierno y ayuntamientos. Ambas instituciones no se ponen de acuerdo sobre cuál de ellas tiene que velar por su cumplimiento. Euskadi vive así en una especie de limbo, cuyas consecuencia más visibles son dos: la paralización de las más de 160 denuncias presentadas por los ciudadanos hasta ahora y la ausencia de una inspección efectiva, que compruebe que los locales de hostelería y todo tipo de centros cumplen con la norma. Mientras esa inspección no se produzca, el perjuicio sigue siendo para los fumadores pasivos.

Otro dato que aporta el estudio de la dirección de Salud Pública es que el 7% de la población señala que en su ámbito laboral se halla expuesta al humo ambiental del tabaco diaria o muy frecuentemente. Este porcentaje de exposición alcanza al 33% de la población cuando se frecuentan otros lugares diferentes al ámbito del trabajo o el hogar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 31 de marzo de 2008