Pesca elimina dos piscifactorías del Plan Acuícola y reduce el tamaño de cuatro

La Xunta ya había suprimido tres plantas y recortado cuatro, aprobadas por el PP

La Consellería de Pesca eliminará dos de las 26 piscifactorías del polémico Plan Galego de Acuicultura y reducirá las dimensiones de otras cuatro. El anuncio lo realizó por sorpresa en el Parlamento el director general de Acuicultura y Recursos Mariños, Antonio García Elorriaga, en respuesta a una pregunta del BNG. Las plantas suprimidas son las de Ardía (O Grove) y Couso-Aguiño (Ribeira). Las que reducen su tamaño son las de Orelludas, Mougás (Oia), Seráns (Porto do Son) y Lago (Xove).

Los ecologistas consideran que las modificaciones son insuficientes

Las modificaciones son consecuencia de las más de 1.040 alegaciones presentadas por colectivos vecinales, organizaciones ecologistas e instituciones públicas, después de que el documento se expusiera al público el pasado verano. La planta de Couso-Aguiño, de 55.000 metros cuadrados, se elimina a petición del Ayuntamiento de Ribeira. Se trata de una piscifactoría prevista en el entorno del complejo dunar de Corrubedo, que había recibido una gran contestación social. La de Ardía, mientras, era un proyecto de 26.500 metros cuadrados en una zona incluida en la Red Natura.

En su intervención ante la comisión parlamentaria de Pesca, el director general de Acuicultura cifró en cinco las plantas eliminadas, al contabilizar las tres que ya habían sido clasificadas como no aptas en una primera revisión del Gobierno bipartito. García Elorriaga se refirió así a las piscifactorías de Punta do Corno (Camariñas), Punta Corvos (Ribeira) y Touriñán (Muxía), todas ellas previstas en el plan elaborado por el Gobierno de Manuel Fraga.

El director general también incluyó en su listado cuatro plantas con recortes ya aprobados, como son las de Cabo Cee (Corcubión), Meirás (Valdoviño), Redola (Xove) y Foxo Longo (Ribadeo). A esas reducciones se suman ahora las siguientes: Orelludas, que pasa de 75.000 a 47.000 metros cuadrados, para eliminar su afección al yacimiento paleolítico de Fiais; Mougás, a petición del Ayuntamiento de Oia, donde se acota la ampliación de 88.000 a 57.000 metros por incompatibilidad con otra actividad empresarial ya implantada en la zona; Seráns, que se reduce de 115.000 a 24.500 (el 80%), a petición de la empresa que promueve la planta; y Lago, que pasa de 273.000 a 182.500 metros (33%).

"Pesca demuestra que ha sido muy sensible", aseguró el director general de Recursos Mariños, quien advirtió de que las granjas marinas "no se pueden parar". García Elorriaga señaló que, según la organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación (FAO, en sus siglas en inglés), el 50% del pescado que se consuma en 2025 se producirá en piscifactorías. El plan acuícola se encuentra a la espera del informe de sustentabilidad ambiental que está elaborando la Consellería de Medio Ambiente.

El responsable del departamento de Carmen Gallego desvinculó los cambios anunciados de las protestas de un "grupo itinerante" de "unas 30 o 40 personas", a los que acusó de intentar paralizar el plan acuícola con "amenazas, insultos, agresiones verbales e incluso físicas". "La Administración no puede entrar en este juego y dialogar en estas condiciones", declaró. Por parte ecologista, organizaciones como Adega o la plataforma Galiza non se vende consideraron las modificaciones una "tomadura de pelo", en palabras de Adela Figueroa, presidenta de Adega. Ambas organizaciones consideraron que los cambios son insuficientes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 03 de marzo de 2008.

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