Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Alemania urge a Liechtenstein a atajar el fraude fiscal

Merkel amenaza con vetar la entrada del país en Schengen

La canciller Angela Merkel aprovechó ayer la visita del primer ministro de Liechtenstein, Otmar Hasler, para presionar al principado alpino respecto a su papel en el escándalo fiscal que sacude Alemania desde hace una semana. Se trata del desvío de miles de millones de euros a cuentas secretas mediante fundaciones en Liechtenstein, practicado por miles de acaudalados alemanes.

Tras la reunión con su colega Hasler, Merkel se refirió a las "cuestiones pendientes" en las relaciones de ambos países. Sin abandonar su tono amable, la canciller expuso ante Hasler el disgusto alemán "si los bancos de Liechtenstein promueven de algún modo las violaciones de la ley" entre sus clientes alemanes. También de forma velada pero contundente, Merkel amenazó con entorpecer la entrada de Liechtenstein en la zona Schengen, que establece libertad de fronteras en la Unión Europea. La canciller señaló que no le "sorprendería" si el Parlamento alemán, que debe pronunciarse sobre ese avance del principado, "vinculase" la ratificación con otros aspectos.

Los ministros comunitarios de Interior deben discutir el próximo jueves sobre la inclusión o no de Liechtenstein en el espacio Schengen a partir del próximo noviembre. La eventual oposición de Alemania podría bloquear el proceso.

El Gobierno alemán formuló además una serie de demandas al principado para que ataje el delito fiscal. Entre ellas, la firma del protocolo de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) para el esclarecimiento de delitos fiscales y la colaboración con la OCDE contra la competencia desleal fiscal. Además, Alemania pide a Liechtenstein que aplique la norma de la UE sobre lavado de dinero y que colabore en la lucha contra el fraude.

El encuentro estuvo precedido por tensiones entre ambas administraciones. El príncipe Alois de Liechtenstein, cuyas explosivas declaraciones no quiso Merkel valorar, acusó el martes a Alemania de atacar la soberanía del principado.

En el curso de las investigaciones se supo ayer que un alto funcionario del Gobierno bávaro aparece en las listas de morosos en poder de la fiscalía. El acusado, Michael Betzl, abandonó su cargo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de febrero de 2008