Liechtenstein se enfrenta a Alemania por el escándalo fiscal

El Principado denuncia que se ha producido un ataque a su soberanía

Una nueva jornada de registros en Alemania se saldó ayer con el allanamiento de más domicilios, despachos y bancos de centenares de sospechosos en el mayor escándalo fiscal de la historia del país. Unos 1.000 alemanes adinerados desviaron, según los medios, hasta 4.000 millones de euros a cuentas secretas a través de un sistema de fundaciones en Liechtenstein que les evitaba el pago de impuestos.

El servicio secreto exterior alemán (BND) pagó cinco millones de euros por las informaciones que han permitido tirar de la manta a la fiscalía de Bochum. Al encendido debate sobre la ética de las élites del país y sus responsabilidades sociales se suma la cuestión sobre la legalidad de la compra de datos por el BND y la dura reacción de Liechtenstein.

La gran operación iniciada la pasada semana por las autoridades para expulsar a sus millonarios del paraíso fiscal alpino ha soliviantado al heredero regente Alois von und zu Liechtenstein, que acusó ayer a Alemania de "atacar" la soberanía de su país mediante la compra de informaciones robadas. Acusó Von Liechtenstein en tono marcial a los alemanes de saltarse el derecho internacional. Al mismo tiempo, el Principado contraataca nombrando al supuesto ladrón de datos que vendió el famoso DVD a Alemania.

Versiones distintas

Según citaba ayer el neoyorquino Wall Street Journal de fuentes gubernamentales de Liechtenstein, se trata de Heinrich Kieber, antiguo empleado del banco de la Casa Real de Liechtenstein LGT. Sostiene el rotativo que Kieber vendió informaciones sobre clientes de LGT a diversos servicios de inteligencia mundiales, incluidos el estadounidense y el alemán.

Esta versión de Liechtenstein difiere de la difundida en Alemania. Mientras que el príncipe Alois habló del robo de datos de 500 clientes del banco LGT, en Alemania se barajan hasta 1.000 sospechosos. Además, el robo del que se acusa a Kieber se produjo en el año 2002. Sin embargo, los datos en poder del BND alcanzan según el semanario Der Spiegel hasta 2005.

Ayer llegó a Berlín el primer ministro de Liechtenstein, Otmar Hasler. Se entrevistará hoy con la canciller federal alemana, Angela Merkel, que podrá comunicarle sus planes para evitar evasiones masivas de impuestos como la que pone de cabeza a políticos y agentes sociales del país.

Más diplomático que su primo lejano Alois, el embajador de Liechtenstein en Alemania, Stefan von und zu Liechtenstein, aseguraba ayer que "todos los servicios financieros que ofrece pueden usarse de manera legal". O no. La creación de fundaciones en Liechtenstein no está sujeta a controles oficiales. Un extranjero puede montar una fundación en un par de días y poner dinero en sus cuentas para esconderlo del fisco de su país. En Liechtenstein sale casi gratis.

El príncipe Alois de Liechtenstein, tras la rueda de prensa celebrada ayer en Vaduz.
El príncipe Alois de Liechtenstein, tras la rueda de prensa celebrada ayer en Vaduz.REUTERS

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