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El jefe de Bravo declara ante la comisión que investiga el fraude de Irún

El responsable de la Unidad de Coordinación de Oficinas Tributarias de la Hacienda guipuzcoana cuando se produjo el fraude de Irún, Juan Pardo, aseguró ayer que la petición de imputarle en este caso fue "un error de planteamiento" de la acusación popular que ejerce el abogado Fernando Argote. La solicitud finalmente no prosperó porque la juez instructora decidió que "no había elementos suficientes" para imputarle.

Pardo hizo estas declaraciones tras comparecer ante la comisión de las Juntas Generales que investiga las responsabilidades políticas de la estafa de ocho millones de euros. El principal imputado es el ex director de la Hacienda de Irún José María Bravo.

Sesión interrumpida

Pardo declaró durante tres horas. La sesión tuvo que interrumpirse debido a que estaba prevista a esa hora la comparecencia de su predecesora, Eva Cerrajería. El presidente de la comisión, el socialista Julio Astudillo, explicó que Pardo volverá cuando se le cite de nuevo.

Ante los periodistas, Pardo se refirió a la decisión de la juez de no imputarle. Argote pidió su inculpación por ser el superior inmediato de Bravo y a raíz de la declaración de un testigo, quien aseguró que le fue levantado el embargo de una cuenta bancaria tras realizar pagos en metálico a Bravo. Precisó que las órdenes de embargo y el alzamiento del mismo venían firmadas por el coordinador de las oficinas tributarias.

Pardo insistió en que el intento de imputación no tenía base jurídica. Respecto a su intervención en las Juntas, se limitó a decir que no eludió ninguna pregunta y a recordar su carácter secreto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de febrero de 2008