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La contaminación en Flix pone en peligro la fauna del Ebro

La Administración se plantea prohibir la pesca en el último tramo del río

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, se plantea prohibir la pesca en el tramo del río Ebro comprendido entre Flix y la desembocadura debido a que dos especies de peces, el siluro y la carpa, los que están en la cúspide de la cadena alimentaria, tienen niveles de mercurio superiores a los legales. Esta acumulación tóxica se debe a los decenios de vertidos procedentes de la Sociedad Electroquímica de Flix y después de Cros y Erkimia. Así lo aseguró ayer el secretario para el Territorio y la Biodiversidad, Antonio Serrano, a la luz de los resultados de dos años de análisis en el río Ebro que han llevado a cabo 50 científicos de diversas universidades.

Estos análisis han revelado también un alto índice de toxicidad en los pájaros del entorno y en el cangrejo americano.

Los siluros y las carpas son especies que atraen a los embalses del Ebro a centenares de amantes de la pesca. El 15% de su población supera el límite de mercurio, fijado en 0,5 microgramos por gramo, aseguró ayer Joan Grimalt, experto del Centro Superior de Investigaciones Científicas, que destapó en 2004 la existencia de alrededor de 700.000 toneladas de lodos contaminados en el fondo del embalse de Flix, ante la fábrica de Ercros. Si en lugar de 0,5 microgramos el límite se situara en 0,3, el objetivo de calidad que se fija la ley, el 40% de los siluros y carpas estarían por encima. El nivel máximo detectado en estas especies es de 0,8.

Grimalt, sin embargo, minimizó el riesgo que ello pueda suponer para la salud de las personas, ya que el consumo de estos peces no es común y una persona debería ingerir una cantidad muy elevada para intoxicarse.

El agua es potable

Los análisis revelan que el mercurio y los compuestos organoclorados están por doquier, no sólo en el embalse de Flix. No obstante, el consejero de Medio Ambiente, Francesc Baltasar, aseguró que ninguno de los productos agrícolas que se producen junto al río (arroz, cítricos, hortalizas, aceite, almendras) está afectado por esta contaminación, ni el pescado y el marisco del delta del Ebro. Igualmente, Baltasar aseguró que el agua de los 95 kilómetros de río que van desde Flix hasta el mar "cumple todas las condiciones legales". Más de medio millón de personas del Camp de Tarragona y casi la totalidad de la industria turística de la zona se abastece de agua del Ebro.

Antonio Serrano dejó abierta la puerta a que la empresa Ercros asuma una parte proporcional de los 200 millones de euros que costará eliminar estos vertidos. Una sentencia de la Audiencia de Tarragona condenó en 2003 a cinco directivos de Ercros, heredera de las anteriores empresas, a seis meses de prisión y multas de 30.000 euros por unos vertidos posteriores a 1988, año en que Cataluña se dotó de una ley de protección medioambiental que prohibía los vertidos contaminantes en los ríos.

Los investigadores aseguran que la química de Flix ha estado acumulando vertidos contaminados frente a su fábrica desde 1967 hasta 1995. Una resolución de 2006 de la Audiencia de Tarragona instó a Ercros a hacer frente a una "parte proporcional" de los costes de la descontaminación, cuyos trabajos están en fase de adjudicación. Serrano aseguró ayer que "serán los tribunales los que decidan" si la empresa debe hacer frente a estos costes, ya que la resolución está recurrida. La sentencia de 2003 consideró imposible probar que la totalidad de los vertidos que yacen en Flix sean responsabilidad de Ercros, que argumenta esto en su recurso.

Las labores de descontaminación comenzarán "a finales de primavera", aseguró Serrano. Serán unas obras faraónicas que no acabarán antes de cuatro años y que comportarán la extracción de 700.000 toneladas de lodos tóxicos, que serán trasladados a un vertedero en el término de Flix. Antes de extraer el material acumulado, deberá construirse un muro de hormigón que aísle por completo los fangos contaminados para evitar su disolución en el agua del río.

Cronología de un desastre

- 1897. Con capital mayoritariamente alemán, pero con aportaciones españolas y suizas, se constituyó la Sociedad Electroquímica de Flix, dedicada a la fabricación de sosa cáustica y cloro. Sus vertidos van a parar al río.

- 1949. Finaliza la construcción del embalse, lo que impide la circulación de los sedimentos del río.

- 1960. La fábrica alcanza su máximo número de empleados: 1.500

- 1965. Flix llega a su número de habitantes más alto: 5.400

- 1967. Finaliza la construcción de la presa de Riba-roja, aguas arriba, lo que facilita la acumulación de los vertidos en el embalse de Flix.

- 1974. Cros se hace con la mayaría del capital de la empresa. - 1988. Se construye un vertedero en suelo municipal porque una normativa catalana impide los vertidos al río.

- 1989. Cros da paso a Ercros tras su fusión con Erkimia.

- 2004. Un estudio del CSIC revela que bajo el embalse de Flix yacen unas 700.000 toneladas de residuos tóxicos y radiactivos. A finales de septiembre se constituyen sendas comisiones, una política y otra técnica, para decidir qué hacer con los vertidos.

- 2006. En junio se extraen 350 toneladas de residuos para realizar una prueba piloto. Una resolución de la Audiencia de Tarragona de diciembre insta a Ercros, empresa que se hizo cargo de los activos de la antigua Erkimia, a pagar parte de los trabajos de descontaminación por unos vertidos realizados entre 1988 y 1993. La empresa presentó recurso, pendiente de resolución.

- 2007. El Ministerio de Medio Ambiente abrió en diciembre la licitación de las obras de descontaminación del embalse, valoradas en 200 millones de euros. El ministerio prevé adjudicarlas el 23 de marzo próximo y contar con financiación europea y de la Generalitat, además de la propia, al margen de lo que resuelva la justicia sobre la responsabilidad de Ercros en los vertidos.

- 2008. Flix cuenta con 4.100 habitantes y la fábrica con 270 empleados. Medio Ambiente prometió ayer iniciar las obras de restitución del río a su estado original antes del próximo verano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de febrero de 2008

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