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Una multitud aclama al Papa tras el boicoteo en una Universidad

El Papa Benedicto XVI pidió ayer a miles de estudiantes que acudieron a la Plaza de San Pedro del Vaticano, a la hora del angelus, que sean siempre "respetuosos con las opiniones de los demás". Las palabras del Pontífice sonaron casi como una reprimenda a los profesores y alumnos de la universidad romana de La Sapienza que la semana pasada le obligaron, con manifestaciones y protestas, a cancelar su asistencia a la inauguración del curso académico.

De hecho, la ceremonia tradicional de los domingos en San Pedro había sido convertida en un acto de desagravio al Pontífice por el cardenal vicario de Roma, Camillo Ruini, que el pasado miércoles invitó a los italianos a congregarse en el Vaticano para "mostrar su afecto" al Papa.

La convocatoria fue un éxito discreto. Entre 100.000 personas y el doble, según los distintos medios de comunicación, escucharon y aplaudieron al Pontífice que les agradeció, expresamente, la "solidaridad" que le mostraban.

El acto contó con una presencia masiva de representantes de los partidos de casi todo el variado espectro político italiano. Estuvo Francesco Rutelli, vicepresidente del Gobierno y ministro de Cultura, un par de representantes de la otrora antipapal Liga Norte, el octogenario senador vitalicio Giulio Andreotti, y su colega de la Cámara alta Francesco Cossiga, entre otros.

Presencia inoportuna

Tras el angelus, Benedicto XVI se dirigió a la multitud para agradecerles, especialmente a los estudiantes universitarios, su presencia. El Papa explicó las razones de la cancelación de su visita a La Sapienza, prevista para el jueves pasado. "Desgraciadamente, el clima que se había creado hizo inoportuna mi presencia en la ceremonia", dijo, después de recordar que la universidad ha sido su "mundo durante muchos años" .

Las palabras del Papa fueron recibidas con salvas de aplausos. A lo largo de toda la semana, intelectuales, profesores, estudiantes, políticos, cardenales y obispos han dado su opinión sobre el caso. La mayoría, a favor del Papa. Otros señalaron que el error estuvo en invitar a Benedicto XVI a un acto académico en el que su presencia era una rareza demasiado llamativa. Las últimas palabras del Papa, ayer, fueron para pedir unidad en pro de una "sociedad fraterna y tolerante". Toda una estocada al mundo académico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de enero de 2008