El presidente de México remodela el Gobierno para combatir el crimen

Calderón cierra filas con hombres de su confianza en ministerios clave

Agobiado por las embestidas violentas del crimen organizado y por los escasos resultados en política social, el presidente mexicano, Felipe Calderón, ha realizado la primera remodelación de su Gobierno, a los 13 meses de llegar al poder. El cambio más importante implica el nombramiento de Juan Camilo Mouriño como secretario (ministro) de Gobernación, en sustitución del cuestionado Francisco Ramírez Acuña.

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Mouriño, nacido en Madrid hace 36 años, de padre español y madre mexicana, es el colaborador más estrecho de Calderón y hasta ayer dirigía la poderosa oficina de la Presidencia. En la Secretaría de Desarrollo Social, Ernesto Cordero ha reemplazado a Beatriz Zavala, y en septiembre pasado Germán Martínez dejó la Secretaría de la Función Pública para pasar a dirigir el Partido de Acción Nacional (PAN, conservador), en el Gobierno.

Mouriño, Cordero y Martínez, tres ejes del círculo calderonista, tuvieron un papel clave en la campaña electoral de las presidenciales de julio de 2006 y en el diseño de la estrategia de Gobierno. La incorporación de Mouriño a Gobernación restituye poder a un Ministerio que, tradicionalmente en México, es el más poderoso y el que tiene una línea más directa con el presidente. Entre sus atribuciones destacan los asuntos de seguridad nacional y las negociaciones políticas con el Congreso, dos ámbitos en los que Ramírez Acuña ha sido criticado por la oposición y desde las filas del partido oficialista.

Al ministro saliente le han reprochado ineficacia del servicio de inteligencia del Estado para prevenir los atentados del Ejército Popular Revolucionario (EPR) a instalaciones petroleras en julio y septiembre de 2007, lentitud en la reacción oficial tras las inundaciones de Tabasco y Chiapas, y poca capacidad de diálogo con legisladores y gobernadores de todos los partidos.

En la lucha contra el narcotráfico, compartida por los Ministerios de Gobernación y Seguridad Pública y la Procuradoría (Fiscalía) General de la República, tampoco los resultados invitan al optimismo. El martes, víspera del nombramiento de Mouriño, hubo 18 muertos en distintos puntos del país. En Tijuana tres comandos de sicarios asesinaron a seis personas, entre ellos a tres jefes policiales y a la hija de uno de ellos, de 12 años. Otros dos niños, de 3 y 5 años, están graves.

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Un hombre observa un coche con agujeros de bala en el que se encontraron los cadáveres de dos policías el lunes en Tijuana.
Un hombre observa un coche con agujeros de bala en el que se encontraron los cadáveres de dos policías el lunes en Tijuana.EFE

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