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Una captura bajo investigación

El otro etarra también resultó lesionado

El forense certifica lesiones "compatibles con una detención violenta" - Los agentes explican que un cabo rompió la costilla de Portu al caerle encima

Martín Sarasola, el segundo etarra detenido el pasado domingo en Mondragón por una patrulla de los GAR (Grupos Antiterroristas Rurales) de la Guardia Civil, también resultó lesionado. Así se desprende de un informe al que ha tenido acceso EL PAÍS, elaborado por Juan Miguel Monge, forense del Juzgado Central 6 de la Audiencia Nacional, que el lunes examinó a Sarasola en las dependencias de la Guardia Civil, en Madrid.

En el dictamen, el forense precisa que Sarasola presentaba hematomas, contusiones y "puntos contusitos" en varias zonas del cuerpo: "pabellón auricular derecho, brazos derechos e izquierdo, área deltoidea, hemitórax derecho y costado izquierdo". El facultativo dictaminó que tales lesiones "son compatibles con maniobras de una detención violenta, tanto de sujeción como de contención".

El forense reconoció al detenido a las 9.25 en Madrid, una hora después de que el detenido llegara procedente de la comandancia de la Guardia Civil de San Sebastián. El informe emitido por el facultativo para el juez Juan del Olmo señala que el propio Sarasola relató que había sido detenido [el domingo] sobre las 10.30 o las 11.00 "de forma violenta, recibiendo golpes". El forense también escribe en su informe que Sarasola asegura que "no ha sufrido maltrato".

Según el facultativo, el detenido fue reconocido "ayer a la tarde" (por el domingo 6). Sin embargo, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, confirmó el lunes en rueda de prensa que el examen del médico forense se produjo sobre las 3.20 de la madrugada del lunes, justo después de que Sarasola y el otro etarra capturado, Igor Portu, fueran trasladados desde Lesaka (Navarra), donde asistieron al registro de sus viviendas.

Según la versión oficial, tras ese examen se determinó el ingreso de Igor Portu en urgencias, a donde llegó a las 3.56 de la mañana con una costilla rota, el ojo izquierdo amoratado, un neumotórax y "múltiples hematomas y erosiones en las extremidades inferiores", según el parte médico) así como el traslado a Madrid de Sarasola.

Mirada desafiante

La Asociación Independiente de la Guardia Civil (ASIGC) dio ayer una primera versión de los agentes sobre la detención que acabó con el etarra Portu en el hospital Donosti.

Su relato textual comienza: "Los hechos se desarrollaron mientras los agentes antiterroristas circulaban por Mondragón, en tránsito, hacía los lugares donde suelen desarrollar su actividad. Cuando uno de los terroristas cruzaba un paso de cebra, éste miró desafiantemente a los agentes de forma despectiva, lo que provocó la reacción del jefe de patrulla que ordenó a la fuerza que les identificaran, lo que permitieron los terroristas, y fue cuando fueron requeridos para que enseñaran el contenido de sus mochilas, que se dieron a la fuga corriendo, por lo que los agentes iniciaron una persecución, alcanzándoles y cayendo contra el suelo, para que de esta manera dejaran de correr, pudiéndoles reducir por la fuerza, lo que así se hizo".

La nota describe a continuación el forcejeo, en el que, según la versión oficial, se produjeron las lesiones de las que 15 horas después sería atendido Portu en el hospital: "Al caer Igor Portu al suelo, junto con el cabo de la Guardia Civil, de fuerte complexión, es cuando se pudo producir la rotura de la costilla, si cayó de ese lado, pudiendo sufrir aplastamiento en la caída, por la propia inercia de la carrera. Siguiendo resistiéndose en esa posición, moviendo las piernas y brazos, por lo que lógicamente sufrieron las rodillas y codos, en un intento de evitar ser engrilletado por el guardia civil, y escaparse, ante la presión que con su cuerpo, ejerce sobre el tórax, el agente, para intentar inmovilizarlo".

Fuentes de dicho sindicato explicaron que el presunto autor de las lesiones de Portu es un cabo muy fornido que practica culturismo y es asiduo a los gimnasios. "Es un cachas, si te cae encima, te revienta", describían. La unidad la comandaba un sargento de los GAR. En la detención de Portu intervino inicialmente el citado cabo, que posteriormente fue ayudado por otro agente.

La descripción de la asociación prosigue con el traslado a Intxaurrondo, en San Sebastián: "Estando ya en el cuartel los agentes antiterroristas (...) se les pide a los terroristas que firmen el acta de lectura de sus derechos, a lo que se niegan, por lo que se certifica sobre su negativa. Entre sus derechos se encuentra el poder ser reconocido por un médico, por lo que al negarse a firmar, estaban negando el poder hacer uso de ese derecho". Y explican "con el paso del tiempo, cuando las lesiones empiezan a hacer mella y le causan dolores", se requiere la asistencia médica.

Informe forense del detenido Sarasola

- En la superficie corporal presenta las siguientes lesiones:- Hematoma orbitario derecho, equimosis [un tipo de hematoma] en pabellón auricular derecho y retroauricular.- En brazo derecho presenta un hematoma circular de unos cuatro centímetros de diámetro.- Erosión-contusión en área deltoidea de coloraciones violaceas-azuladas.- En cara externa de hemitórax derecho y zona mamilar externa presenta un hematoma de color violáceo de unos once por seis centímetros de diámetro.- En brazo izquierdo, cara externa, presenta una contusión de unos seis por cuatro centímetros de diámetro y cuatro puntos contusitos [de contusión] adyacentes de coloración violácea-azulada.- En costado izquierdo presenta puntos contusivos con las mismas características cromáticas.- Todas estas lesiones son compatibles con maniobras de una detención violenta, tanto de sujeción como de contención.

El arresto de Portu, según los agentes

- La Asociación Independiente de la Guardia Civil describe así el momento del arresto:"Al caer Igor Portu al suelo, junto con el cabo de Guardia Civil, de fuerte complexión, es cuando se pudo producir la rotura de la costilla, si cayó de ese lado. Siguiendo resistiéndose en esa posición, moviendo las piernas y los brazos, por lo que lógicamente sufrieron las rodillas y codos, en un intento de evitar ser engrilletado por el guardia civil, y escaparse, ante la presión que con su cuerpo, ejerce sobre el tórax, el agente, para intentar inmovilizarlo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de enero de 2008

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