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Reportaje:

Arde Nápoles bajo montañas de basura

Los napolitanos queman en las calles toneladas de desperdicios amontonados por el colapso del sistema de recogida

Nápoles arde. Ante la crisis del sistema de recogida de basura local, paralizado por la falta de vertederos en los que descargar los desperdicios, ciudadanos de la capital y de su provincia han tomado la iniciativa, quemando montañas de inmundicia acumuladas en las calles.

Los primeros fuegos empezaron hace tres días, pero la situación empeoró notablemente ayer, cuando los bomberos tuvieron que apagar en menos de 12 horas un centenar de montañas de desperdicios en llamas. Las alertas de los expertos, que subrayan la alta toxicidad de los humos que liberan esas fogatas, no sirvieron de nada en un escenario política y socialmente tenso.

Entre la noche del miércoles y ayer, grupos de manifestantes salieron a la calle para impedir la reapertura de un antiguo vertedero, designado por las autoridades como válvula de escape para la crisis. Otros grupos cortaron el tráfico en una importante carretera de la provincia, situada a unos 200 kilómetros al sur de Roma. También se prendió fuego a un camión de recogida de basuras.

La situación no es nueva. Los vecinos y las autoridades llevan 14 años luchando ante la falta de vertederos suficientes en la región y cíclicamente el sistema se colapsa.

La recogida de la basura en la zona fue confiada a un coordinador extraordinario en 1994. Desde entonces, varios de estos responsables nombrados por los Gobiernos de Roma se han sucedido en el puesto. Pero todos los elegidos por los Ejecutivos centrales han fracasado, igual que las autoridades locales, y lo extraordinario sigue siendo normalidad 13 años después.

La incapacidad de la política de crear instalaciones suficientes para la gestión de la basura es debida también, según muchos analistas, a los intereses en el sector de la mafia local, la Camorra, que gestionaría vertederos ilegales, muy activos y rentables gracias a la escasez de basureros legales.

Hace siete años, se decidió como medida de emergencia mandar la basura a Alemania para que fuera quemada allí en eficientes incineradoras. Desde entonces, la región de Nápoles, la Campania, exporta a Alemania cada día 2.000 toneladas de basura, según datos del Corriere della Sera. Se calcula que para hacer frente a la "emergencia", desde 1994 se han invertido 2.000 millones de euros.

Ayer, el comisario comunitario de Medio Ambiente, Stavros Dimas, aseguró que la Unión Europea está siguiendo de cerca la situación en la región y que no se descarta la adopción de medidas para que Italia cumpla su compromiso de crear nuevas centrales de descarga.

Dimas recordó que el Ejecutivo europeo abrió, en junio pasado, un procedimiento de infracción contra Italia, culpable de no haber seguido las indicaciones comunitarias en materia de eliminación de basura. Italia corre el riesgo ahora de pagar altas multas y de perder financiaciones de la UE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de enero de 2008