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Un fiscal de EE UU dice que Chávez financió la campaña de Kirchner

La presidenta argentina denuncia las "operaciones basura" contra ella

Que EE UU y la Venezuela de Hugo Chávez se peleen no es novedad, pero esta vez ha quedado involucrada Argentina. El fiscal federal estadounidense Thomas Mulvihill dijo el miércoles en una audiencia judicial en Miami que grabaciones realizadas por el FBI a cuatro presuntos agentes secretos de Venezuela, detenidos en esa ciudad, indicaban que una maleta con 800.000 dólares [544.700 euros], intervenida a un empresario venezolano en Buenos Aires en agosto pasado, iba destinada a financiar la campaña electoral de la nueva presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner. El Gobierno de Chávez reaccionó de inmediato. "Estamos viendo un esfuerzo desesperado del Gobierno de EE UU, utilizando delicados mecanismos del poder judicial, para una guerra política, psicológica y mediática contra los gobiernos progresistas del mundo", dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro. "Es un escándalo fabricado por el Gobierno de EE UU", añadió.

Cristina Kirchner, que apenas había asumido el Gobierno el lunes, sólo respondió ayer a este inesperado primer desafío de su gestión, aunque sin mencionar a EE UU. "Hay ciertos personajes que parecen salidos de ficciones que montan operaciones basura. Países que más que países amigos quieren países empleados. Es su forma de operar en la política regional, pero no va a tener respuesta. Voy a seguir afirmando la relación con todos los países de la región y también nuestra relación con Venezuela".

El caso comenzó el 4 de agosto, cuando el empresario venezolano Guido Alejandro Antonini Wilson, que vive en Florida y también tiene nacionalidad norteamericana, voló desde Caracas a Buenos Aires en un avión alquilado por la petrolera estatal de Argentina, Enarsa, junto a cuatro directivos de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y tres funcionarios argentinos. Una agente halló en la maleta de Antonini 800.000 dólares no declarados. El empresario dijo que era un "soldado" y que no iba a revelar el origen ni el destino del dinero. La Aduana argentina se incautó del dinero, pero Antonini quedó libre y al día siguiente regresó a EE UU.

El escándalo fue tal que dimitió el gerente general de Pdvsa, cuyo hijo invitó a Antonini a subir al avión, y el funcionario argentino encargado de las relaciones económicas con Venezuela, que le permitió volar. La Justicia argentina pidió la extradición del empresario, pero la de EE UU aclaró que el trámite podía prolongarse un año. Durante tres meses casi no se volvió a hablar del caso hasta que el martes fueron detenidos los cuatro presuntos agentes venezolanos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de diciembre de 2007