Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Evo Morales mima al Ejército

El presidente boliviano agasaja a los militares con dinero venezolano

Santa Cruz de la Sierra

Es uno de los Ejércitos de Latinoamérica con mayor número de golpes de Estado a sus espaldas pero, siguiendo una doctrina iniciada hace poco más de dos décadas, el Ejército boliviano ha expresado su respaldo al presidente Evo Morales y subrayado que no tolerará un golpe de Estado. Pero algunas voces, entre ellas importantes ex militares, aseguran que esta lealtad se funda tanto en una profunda purga llevada a cabo por Morales tras su llegada al poder, como en importantes cantidades de dinero para modernizar la institución llegadas desde Venezuela.

"Tenemos información de que existen movimientos golpistas. Son temas que se manejan en inteligencia militar, pero las Fuerzas Armadas no lo van a permitir", advirtió la semana pasada en plena polémica por la aprobación de la Constitución -en un cuartel militar y con la ausencia de la oposición- el general Wilfredo Vargas, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. Vargas respondía así al llamamiento a la desobediencia civil hecho por el prefecto (gobernador) de Cochabamba, Manfred Reyes Vila, un ex capitán del Ejército con contactos entre los uniformados. Morales ha acusado al gobernador rebelde de convocar a un golpe militar.

Desde 2005 han pasado a retiro tres promociones de altos oficiales

"Son sólo palabras. Hoy en día no es posible un golpe militar en Bolivia", destaca el general de división retirado Gary Prado, famoso por ser el militar que capturó al Che Guevara en 1967 y denunciara la ejecución del líder guerrillero efectuada al día siguiente. Prado destaca que desde hace 25 años el Ejército ha cambiado su concepción intervencionista en la vida civil y que de hecho durante las violentas crisis institucionales registradas con los presidentes Sánchez de Lozada (2002-2003) y Carlos Mesa (2003-2005) se negó a intervenir respetando el orden constitucional "que ha sido salvado haciendo equilibrios". El ex general apunta otro factor que contribuye a la lealtad castrense. "Morales ha establecido un sistema de prebendas y tiene totalmente sometido al alto mando", denuncia.

Cinco días antes de aprobar el índice de la nueva Constitución, Morales entregó al alto mando de las Fuerzas Armadas 3,7 millones de dólares (2,5 millones de euros) para hacer mejoras en 125 unidades militares, que complementan a los 2,6 millones de dólares entregados tres meses antes y que han sido entregados en concepto de ayuda por Venezuela. El presidente boliviano pidió a los militares no ver "un chantaje" detrás de los cheques. "Jamás vamos a someternos a nadie y no estamos sometidos a ningún país y nunca voy a llevar a los militares a que se sometan a otras Fuerzas Armadas. Imposible", destacó el mandatario. Según ha reconocido el ministro de Hacienda, Luis Arce, hasta el momento Venezuela ha donado 80 millones de dólares en cheques para modernizar a las Fuerzas Armadas, mientras la oposición denuncia la falta total de control sobre ese dinero que el presidente reparte discrecionalmente.

El propio Morales se desplaza por el interior de Bolivia a bordo de aviones de la Fuerza Aérea venezolana con dotación venezolana en uniforme y, durante esta semana, se han utilizado aviones de transporte venezolanos para trasladar policías a diversos puntos de Bolivia donde se han producido incidentes como Cobija, al norte de La Paz.

El año pasado, el presidente boliviano aprovechó un escándalo gestado en los días previos a su victoria en las elecciones presidenciales en 2005, para pasar a retiro a tres promociones completas de militares de alta graduación renovando completamente a la cúpula militar. Al parecer, por presión estadounidense, el Ejército boliviano permitió que 30 misiles tierra-aire chinos fueran sacados del país para ser desactivados. Nada más asumir como presidente, Morales anunció que la "traición" sería investigada hasta sus últimas consecuencias. El resultado es que, pocos meses después, apartó a los 28 generales más importantes. "Fue un consejo de Hugo Chávez como él mismo reconoció públicamente", apunta Prado. Según el ex general, la purga efectuada por Morales "constituyó un golpe muy duro para el Ejército, porque ahora nadie de dentro se siente seguro".

El Ejército boliviano está compuesto por unos 30.000 hombres, aportados mayoritariamente por el servicio militar obligatorio que tiene un año de duración.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de diciembre de 2007