El Gobierno boliviano fuerza la reanudación de la Constituyente

La mayoría oficialista traslada las sesiones a un recinto militar

Agencias

Decidido a desbloquear la Asamblea Constituyente con la que el presidente Evo Morales pretende refundar Bolivia, el gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS) reanudó ayer las sesiones en un recinto militar, después de tres meses de interrupción por divisiones internas. Los partidos de oposición anunciaron que boicotearían un plenario que consideran "ilegal y arbitrario".

La Constituyente, establecida en la ciudad de Sucre, se vio obligada a suspender sus trabajos el 15 de agosto a causa de los disturbios que provocó la decisión de la mayoría oficialista de sacar de la agenda el debate sobre la sede de los poderes del Estado, que se disputan Sucre (capital constitucional de Bolivia) y La Paz (sede del Ejecutivo y del Legislativo). Previamente, la Asamblea se había sumido en la parálisis tras la pretensión del MAS de aprobar los artículos por mayoría simple y no los dos tercios estipulados por la ley.

Así las cosas, en casi 16 meses de trabajo, la Constituyente no ha redactado ni una línea de la nueva Carta Magna, que debería estar lista para el 14 de diciembre. Evo Morales salió ayer a la palestra para anunciar que se había reunido con varios constituyentes y que esperaba que el "pueblo boliviano" recibiera "como regalo de Reyes una nueva Constitución".

El MAS decidió reabrir las sesiones en un liceo militar, a siete kilómetros de Sucre, para "garantizar la seguridad de los asambleístas". Además del control policial y militar, el partido gubernamental ha vuelto a recurrir a las movilizaciones callejeras para ejercer presión: miles de campesinos se estaban trasladando hacia Sucre, donde ya se han producido enfrentamientos con estudiantes y vecinos. En esa ciudad, miembros de los llamados Ponchos Rojos, formado por indios aimaras radicales afines a Evo Morales, degollaron a dos perros en señal de amenaza a los opositores "que no quieren el cambio".

"¿Nos van a poner un fusil en la cabeza para que aprobemos la reelección vitalicia del presidente Evo Morales? Si es para eso, no vamos a ir", afirmaba Juan Carlos Verlarde, asambleísta de Poder Democrático y Social (Podemos, derecha). La oposición convocó a una reunión paralela en la sede oficial de la Asamblea Constituyente, el teatro Gran Marsical, donde se concentraron miles de sucrenses, en su mayoría universitarios, para protestar contra la decisión oficialista de reanudar las sesiones en un cuartel. La policía cargó con gases lacrimógenos contra los manifestantes. El enfrentamiento entre el Gobierno de Evo Morales y la oposición, los empresarios y las provincias autonomistas del oriente sigue subiendo de tono. El presidente ha venido reiterando denuncias sobre presuntas conspiraciones, que fuentes diplomáticas consideran una "coartada para justificar acciones de fuerza" ante el fracaso de la Constituyente.

Estudiantes universitarios protestan en Sucre contra las sesiones de la Asamblea Constituyente.
Estudiantes universitarios protestan en Sucre contra las sesiones de la Asamblea Constituyente.EFE

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* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 23 de noviembre de 2007.

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