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Cataluña empeora sus resultados en educación y está a la cola de España

El 34% de los jóvenes no acaban el bachillerato y sólo cinco comunidades están peor

Jarro de agua fría para la educación en Cataluña. Los resultados de la enseñanza previa a la Universidad se precipitan hacia los peores datos de los últimos años. No sólo no mejoran los resultados, sino que empeoran palpablemente en varios parámetros. Un informe de la Fundación Jaume Bofill dado a conocer ayer señala que Cataluña retrocede en aspectos básicos: baja el porcentaje de jóvenes que completan al menos el bachillerato o la Formación Profesional, sube la tasa de abandono prematuro, y la tasa de repetidores en cuarto de ESO supera la media española. En los tres parámetros, Cataluña queda por debajo del conjunto de España y entre las comunidades de cola. "No queremos caer en un discurso catastrofista, pero cuesta encontrar datos para evaluar bien la situación", dijo el director de la Fundación Jaume Bofill, Jordi Sánchez.

"Sin catastrofismos, cuesta ver datos positivos", dice la Fundación Bofill

El 13,7% de alumnos repiten cuarto de ESO, más que el 12% en toda España

Algunos datos relevantes destacan en el informe. El 34,1% de los estudiantes catalanes de entre 18 y 24 años no logran completar estudios posobligatorios en bachillerato o Formación Profesional de grado superior. Esta tasa de abandono prematuro está por encima del 30,8% de media española y sólo es superada por 5 de las 17 comunidades autónomas en 2005, último año del que se disponen de cifras. Lo significativo es que el porcentaje del 34,1% de los que abandonan el sistema educativo sin completar estos estudios empeora y está en el nivel más bajo en una década. Hace 10 años era el 33,3%, en 2000 bajó al 29,7%, pero cinco años después volvió a remontar hasta el citado 34,1%, según el informe de la Fundación Bofill, dirigido por los profesores Ferran Ferrer y Bernat Albaigés. La tasa de fracaso escolar, que mide los alumnos que no completan la ESO, se mantiene en el 30%, similar a la media española.

Los datos sobre los jóvenes de entre 20 y 24 años que logran acabar la posobligatoria o Formación Profesional son también malos y vuelven a situar a Cataluña en las posiciones de cola de España y entre las peores de Europa. Sólo el 60,3% de los jóvenes de esta edad consiguen completar estudios de bachiller o más nivel, cuando cinco años atrás lo lograba el 68,1%. En el resto de España, el porcentaje es del 61,3%. Nueve comunidades tienen mejores resultados que Cataluña en este aspecto, entre ellas Madrid, Cantabria y Aragón. Si se compara con los países europeos, sólo Islandia, Portugal y Malta tienen menos jóvenes que acaben el bachillerato.

"No hay que buscar un culpable. Las cifras del estudio son contundentes. Ponemos estos datos sobre la mesa y queremos compartir este diagnóstico para entre todos buscar soluciones", dijo Jordi Sánchez.

Lo chocante del informe es que al final de Primaria la tasa de repetidores en Cataluña es de sólo el 1,5%, mucho mejor que el 5,9% del conjunto español. Pero la situación da un vuelco en Secundaria y el 13,7% repite en cuarto de ESO, más que el 12% en el resto de España. "Hay un fracaso encubierto en Primaria que sale al final de la ESO", dijo Ferrer. Los autores del informe dan algunas recetas para mejorar los resultados (véase el recuadro).

La poca inversión en educación no universitaria y el boom de la inmigración son elementos que el estudio considera posibles coadyuvantes para estos malos resultados. Cataluña destinó en 2005 a educación no universitaria el 2,22% de su riqueza medida a través del PIB. Ha mejorado ligeramente desde el 2,14% de 2004, cuando la media española era del 3,01%, señala el informe. De las 17 comunidades autónomas sólo Madrid está por debajo: 1,17% de inversión. Medido en gasto por alumno los datos también dejan en mal lugar a Cataluña: 3.544 euros, muy por debajo de los 3.946,8 euros de media española.

RECETAS PARA MEJORAR

- El informe de la Fundación Bofill recomienda aumentar significativamente la inversión pública en educación

Reforzar la evaluación tanto de los centros como de los docentes

Aumentar la autonomía de los centros escolares públicos en aspectos pedagógicos y de organización

Mejorar la formación inicial del profesorado, es decir, una preparación más allá de la carrera universitaria

Acelerar el despliegue del Pacto Nacional por la Educación (la Generalitat ha anunciado que presentará en pocos días la primera Ley de Educación de Cataluña)

Ayudar a los alumnos con dificultades en la escuela y en el instituto

Impulsar la formación de adultos como un proceso de aprendizaje continuo

Mejorar la calidad de la educación y combatir la precariedad laboral

Impulsar un acuerdo entre el sector público y el privado sostenido con fondos públicos

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de noviembre de 2007

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