El fiasco de la insulina inhalada

Pfizer deja de comercializar el medicamento cuando estaba en plena promoción

Cuatro meses después de que se pusiera a la venta en España, Pfizer anunció el pasado viernes 18 de octubre la retirada general de la primera insulina inhalada. Según la compañía, Exubera, nombre con el que se comercializaba el medicamento, no ha alcanzado las ventas esperadas. La decisión ha causado estupor entre los pacientes y médicos que habían puesto expectativas en esta nueva insulina.

La Seguridad Social no cubría el uso de este inhalador por el 90% de los diabéticos
Las ventas alcanzan 12 millones de euros anuales, frente a 2.000 millones previstos

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El 13 de octubre este periódico anunciaba la escasa demanda que la insulina inhalada estaba recibiendo por parte de los diabéticos españoles. La penetración del nuevo fármaco estaba siendo muy inferior al esperado. El paso de las agujas al inhalador se estaba produciendo con cuentagotas. En esa ocasión, el presidente de la Sociedad Española de Diabetes (SED), Ramón Gomis, ya comentó a EL PAÍS que en EE UU la cifra de usuarios después de dos años de comercialización apenas alcanzaba el 2%. Pero no se contemplaba la posibilidad de una retirada.

"¿Cómo lo iba a ser, si el cese de la producción de Exubera ha tenido lugar sólo 15 días después de que Pfizer nos la presentara oficialmente a los endocrinólogos en un simposio en Palma de Mallorca? La sorpresa ha sido total", señala ahora Ramón Gomis, jefe del Servicio de Endocrinología, Nutrición y Diabetes del hospital Clínico de Barcelona. También lo ha sido para los diabéticos. Los educadores en diabetes, profesionales sanitarios encargados de instruir a los pacientes en el tratamiento de su enfermedad, son testigos directos del desengaño. Octavia es educadora en el hospital Doctor Peset de Valencia: "Es una vergüenza", dice. "Los mismos pacientes que lloraban de alegría cuando les enseñaba a manejar el inhalador que les libraba de tres pinchazos diarios, han llorado ahora de rabia y desilusión".

Los motivos para la retirada han sido estrictamente económicos, ya que se trata de un medicamento "seguro y eficaz", según puntualizó en un comunicado el director del departamento médico de Pfizer, Joseph Feczko. Exubera ha conseguido sólo 12 millones de dólares en ventas en un año, cuando la compañía estimaba que lograría 2.000 millones de dólares anuales.

Para María del Toro, presidenta de la Asociación Valenciana de Diabetes, las razones de Pfizer son inaceptables. "Nos parece triste que una vez más vuelvan a imperar los criterios económicos por encima del bienestar de los pacientes", afirma. ¿Qué ha podido ocurrir para que un medicamento tan prometedor no haya recibido la suficiente atención por parte de sus usuarios potenciales? María del Toro cree que el lanzamiento de Exubera ha sido muy precipitado. "Había carencias obvias de diseño y manejo. Había que lavar el inhalador después de cada uso y la administración en cantidades fijas de uno o tres miligramos no permitía ajustar con precisión la cantidad de insulina necesaria, ya que un miligramo equivalía a tres unidades de las de antes".

Otra importante explicación, según Del Toro, es que la Seguridad Social no cubría su uso por parte de los pacientes con diabetes tipo 2, la que padecen el 90% de los diabéticos. "Es obvio que los principales candidatos para el uso de Exubera son los pacientes con una fuerte aversión a las agujas, y ésta se da mayoritariamente en los pacientes tipo 2, personas mayores que se han estado tratando con pastillas y que recientemente han tenido que empezar a inyectarse insulina, algo a lo que no están tan acostumbrados como los tipo 1", añade.

Incluir al 90% de los diabéticos en la lista de candidatos al tratamiento subvencionado con Exubera suponía multiplicar el gasto sanitario para el sistema de salud.Pero para Ramón Gomis, el origen de la decisión de Pfizer está en el descalabro en EE UU, "que supone el 50% del mercado y donde no existía este tipo de restricciones". De ahí el desconcierto en España, ya que paradójicamente la retirada ha golpeado justo en plena promoción del medicamento. Algunos médicos y pacientes se preguntan si no se deberían tomar medidas que protejan a los usuarios en casos de retirada súbita de nuevos medicamentos. Pero un portavoz de la Agencia Española de Medicamentos señala que en este caso no existe ninguna justificación para actuaciones en ese sentido porque el cese de suministro de Exubera "no deja ningún vacío terapéutico". Por su parte, Ramón Gomis está convencido de que la insulina inhalada saldrá de nuevo al mercado. "Pfizer la cederá a una compañía farmacéutica low cost con menos gastos, que pueda asumir su producción y distribución. Además, otros laboratorios están investigando en nuevas insulinas inhaladas", recuerda. Mientras tanto, Pfizer ha anunciado que continuará suministrando Exubera durante tres meses para dar tiempo a los diabéticos que las estaban utilizando a cambiar la forma del tratamiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0005, 05 de noviembre de 2007.