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Vecinos de Caldes reclaman el uso público de las fuentes termales

350 personas piden al Ayuntamiento que se imponga el sentido común

En medio de la batalla por el agua que ha estallado durante el puente de Todos los Santos entre los dos balnearios de Caldes de Malavella (Selva), ayer los vecinos salieron a la calle para reivindicar el derecho de uso público sobre el agua termal y el fin del conflicto entre Vichy Catalán y el balneario Prats. Unas 350 personas se concentraron a mediodía junto a la fuente de la Mina, el único manantial donde actualmente brota agua a disposición del municipio.

Los organizadores de la marcha repartieron vasos entre los asistentes y animaron a los vecinos y curiosos a beber y a exigir agua para todos. "El agua es el signo de identidad de Caldes de Malavella" y nos resistimos a perderla", explicó Sergi Mir, portavoz de los concentrados. Mir considera que los intereses privados han primado por encima de los públicos en la gestión de los recursos hídricos de la localidad e insta al Ayuntamiento a recuperar los derechos tradicionales de Caldes sobre sus aguas termales. "No vamos en contra de nadie, ni de las empresas embotelladoras ni de los balnearios. Vamos a favor del agua y de su beneficio para el pueblo", añadió. Los vecinos llevan años molestos por la escasez del suministro en las fuentes públicas. "Van secas la mayoría de días, sólo brota un hilillo y a veces ni eso", lamentó una vecina.

La concentración se produce cuatro días después de que el Grupo Vichy Catalán cortara el suministro de agua a su competidor, el balneario Prats. Los participantes en el encuentro de la fuente leyeron un manifiesto en el que exigen al Consistorio que intervenga en la solución del conflicto y piden que se imponga el "sentido común" por el bien del pueblo. El portavoz, Sergi Mir, valoró el dictamen aprobado la semana pasada por el alcalde, Joan Colomer, a favor de la implantación de nuevos balnearios, pero recordó que la "prioridad" es recuperar los derechos del pueblo sobre el agua.

Prats se queda sin agua

El propietario del histórico balneario Prats, Rafel Quintana, confirmó ayer que su establecimiento ha agotado los depósitos de reserva y que a partir de ahora sólo puede ofrecer servicios de hostelería. El empresario recordó que esta semana llega a su centro un grupo de la tercera edad de un programa de termalismo social del Imserso. "Puedo alojarles, pero no darles tratamientos terapéuticos, que es lo que vienen a hacer por motivos de salud. No somos un hotel, somos un balneario", añadió. Quintana aún confía en que las mediaciones del Ayuntamiento de Caldes de Malavella y de la dirección de Energía y Minas de la Generalitat puedan resolver el conflicto y favorecer un acuerdo entre las dos empresas.

El Grupo Vichy Catalán, propietario del manantial La Mina, cortó el agua a Prats en la madrugada del pasado miércoles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de noviembre de 2007

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