Los presupuestos de la Generalitat

Inversión récord de 5.900 millones

El esfuerzo inversor crece un 17% gracias a un déficit de 518 millones - Los presupuestos de la Generalitat sumarán 34.750 millones en 2008, un 7,9% más

El contexto macroeconómico ha cambiado. El crecimiento se está moderando y la desaceleración del mercado inmobiliario está mermando los ingresos fiscales de la Generalitat. Aun así, la inversión pública alcanzará una cifra récord: 5.906 millones de euros, un 17% más que la consignada para este año. El presupuestos consolidado (Administración y empresas públicas) de la Generalitat para 2008 crece un 7,9% y roza los 34.750 millones de euros. Las políticas sociales siguen llevándose algo más de la mitad de la tarta presupuestaria y los gastos en I+D+i y vivienda protagonizan los crecimientos más destacados, ambos por encima del 32%.

¿Cómo piensa cuadrar los números el Gobierno catalán? Gracias a la moderación del crecimiento de los gastos no financieros -7,4 frente al 11% de este año, aunque un punto por encima de los ingresos-, especialmente los de funcionamiento (por debajo del 1%), e incurriendo al déficit.

El tripartito de José Montilla va a echar mano de una herramienta que contempla la nueva Ley de Estabilidad Presupuestataria impulsada por el ministro Solbes. Se llama golden rule y permite a las comunidades autónomas endeudarse sólo para financiar inversiones productivas. El límite es el 0,25% del producto interior bruto (PIB) autonómico, "Nosotros la utilizaremos al máximo", aseguró ayer el consejero de Economía y Finanzas, Antoni Castells. Así, la Generalitat, aunque culminará el plan de saneamiento y enjugará los 1.264 millones de déficit que se arrastran desde 2003, como aplicará la golden rule cerrará el año con unos números rojos de 518 millones de euros.

Castells compareció ayer al mediodía en el Parlament, tras el visto bueno del Consell Executiu, para presentar unos presupuestos que calificó -una vez más- de "ambiciosos, rigurosos y responsables". El rigor en la gestión de los recursos diponibles, en palabras de Castells, es -además del citado déficit- lo que va a permitir al Ejecutivo de Montilla un esfuerzo inversor semejante. La inversión per cápita será de 715 euros, casi 100 euros más que este año y el doble que en 2003.

Nueva financiación

Las cuentas públicas se encuadran en un contexto de "cierta moderación, pero aún con un crecimiento satisfactorio, importante", enfatizó el consejero. Su equipo proyecta un crecimiento del 3%, siete décimas menos que para 2007, una inflación del 3,1% y la creación de 66.700 puestos de trabajo, un 22% menos que este año, lo que reduciría la tasa de paro hasta el 5,8%.

Lo más preocupante es, sin embargo, el impacto del parón inmobiliario sobre la recaudación. El Ejecutivo prevé ingresar un 13,8% menos por el impuesto de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados (ITP y AJD), la tercera fuente de financiación de la Generalitat tras los tramos autonómicos del IRPF y el IVA.

Esta merma llevó a Castells a advertir de la "fragilidad" del sistema de financiación autonómica por su excesiva "dependencia" de esta figura tributaria, el resto de impuestos crecen. "El modelo de financiación está agotado, hay que reformarlo. Hasta ahora no teníamos base legal para exigirlo, pero ahora sí: el Estatuto. Podemos ser ambiciosos, como lo es este presupuesto, pero la ambición no tiene límites, siempre podemos ir más allá", fue el recado que mandó Castells al Gobierno central, evocando a su amigo Lluís Llach.

El consejero, sin embargo, no aclaró el calendario de la anunciada reforma "a fondo" del impuesto de sucesiones y donaciones.

Castells entrega al presidente del Parlament, Ernest Benach, una tarjeta electrónica con las cuentas.
Castells entrega al presidente del Parlament, Ernest Benach, una tarjeta electrónica con las cuentas.EFE

Rechazo total de CiU

El nuevo portavoz de CiU en el Parlament, Oriol Pujol, avanzó ayer, nada más concluir la presentación del consejero Castells, que su formación política presentará una enmienda a la totalidad a los presupuestos de 2008. Porque "no dan respuesta" a la "desaceleración" de la economía, "no tienen credibilidad porque la inversión no acaba ejecutándose", no recogen el

cheque extra del acuerdo Solbes-Castells en materia de inversiones y la reforma del impuesto de sucesiones y donaciones se queda en agua de borrajas.

CiU sorprendió por demandar una política económica de corte keynesiano (alentar la economía con la expansión del gasto público), algo bastante insólito en las formaciones de centro-derecha. "Se reconoce públicamente una desaceleración de la economía, pero este presupuesto no da respuesta a esta nueva realidad", criticó Pujol. Preguntado entonces por si consideraba suficiente estímulo un aumento de la inversión del 17%, el doble de lo que crece el presupuesto en su conjunto, Pujol echó mano de la ejecución presupuestaria.

"¿De qué sirve que nos anuncien una gran inversión cuando sabemos que no se acaba ejecutando?", exclamó Pujol. A 30 de septiembre, la ejecución del presupuesto de 2007 se sitúa en el 56,5%, una cifra muy similar al del mismo periodo de 2003, en un gobierno de CiU, del 56,83%, según la Generalitat. El año pasado, en que la ejecución se encontraba en el 44,28%, a 30 de septiembre, se cerró el año con un cumplimiento del 88,47%.

CiU confundió churras con merinas, al reclamar los 1.500 millones de euros extras procedentes del acuerdo Solbes-Castells sobre inversiones para dar cumplimiento al Estatuto. "¿Dónde están?", preguntó. El pacto prevé su entrega en dos años, hasta 2009, y, en cualquier caso, no aparecen en los Presupuestos de la Generalitat, al tratarse de inversiones del Gobierno central.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 30 de octubre de 2007.

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