Beatificación y memoria histórica

Moratinos y Montilla irán a Roma a la beatificación de 498 mártires

El Gobierno trata de despolitizar el acto y evitar el protagonismo del PP

La beatificación, el próximo domingo en el Vaticano, de 498 víctimas religiosas durante la Guerra Civil de 1936-39, coincide con la aprobación de la Ley de Memoria Histórica, con el apoyo del Gobierno y varios partidos nacionalistas, y el rechazo del PP. El Ejecutivo trata de evitar cualquier tipo de identificación entre ambos hechos: el acto de la beatificación en el Vaticano, que contará con una amplia representación del PP, y la aprobación de la Ley de Memoria Histórica, dándole a su representación en el Vaticano un carácter institucional.

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Acudirá el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos en nombre del Ejecutivo, así como el presidente de la Generalitat de Cataluña, el socialista José Montilla, y los consejeros de Justicia de la Junta de Andalucía y la de Castilla-La Mancha, también socialistas.

"La beatificación es un acto religioso y no político y el Gobierno, de acuerdo con la normalidad institucional, estará representado por el ministro de Asuntos Exteriores", señalaron ayer fuentes de La Moncloa. Destacaban la importancia de la representación protocolaria al ser el titular de Exteriores el designado. "Teniendo en cuenta que el acto del domingo no es una canonización sino una beatificación, la representación política del Gobierno, de acuerdo con las normas protocolarias, podría haber corrido a cargo de un secretario de Estado, pero se ha optado por el titular de Exteriores", añadieron.

La Moncloa insistió en esta cuestión, dado que las relaciones institucionales que el Gobierno ha mantenido con la Iglesia han corrido a cargo de la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega. El Ejecutivo también insistió en la necesidad de "despolitizar" las beatificaciones del domingo, a la vista de la numerosa representación que acudirá por parte del PP. "El Gobierno asiste a un acto institucional y está alejado, por tanto, de cualquier idea de politización. Si otros le quieren dar ese carácter, allá ellos. Ahí no se encontrarán con el Gobierno", subrayó.

Memoria histórica

Los ponentes en la Ley de Memoria Histórica de los dos principales partidos coincidirán en Roma en la ceremonia de beatificación. Sin embargo, mientras el socialista José Andrés Torres Mora, ex jefe de Gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero, acude por motivos familiares -un tío abuelo suyo está entre los beatificados-, Jorge Fernández Díaz, el ponente del PP, acude como cabeza de una importante delegación de su partido, que se compone de cinco diputados y una presidenta regional, María Dolores de Cospedal.

La Conferencia Episcopal y el PP insisten en desvincular este acto de la Ley de Memoria Histórica, pero el hecho de que la cabeza de la delegación popular sea precisamente su ponente en esa ley no camina en esa dirección. El PP ha criticado al Gobierno por "reabrir heridas y traer los peores recuerdos de la Guerra Civil a nuestros días", además de "enterrar el espíritu de la transición" por hablar del pasado.

Según se encarga de explicar el propio Fernández Díaz, él y otros cuatro conocidos diputados acuden como representantes del PP, y no a título personal. De hecho, el presidente, Mariano Rajoy, ha enviado una carta a la Conferencia Episcopal para confirmar que envía esta delegación especial. En ella no están ninguno de los miembros de la cúpula -no van Ángel Acebes ni Eduardo Zaplana, por ejemplo- pero sí diputados significativos: Eugenio Nasarre, democristiano muy cercano a José María Aznar, Juan Carlos Guerra Zunzunegui -hijo de un diputado de la CEDA asesinado en Madrid en 1936-, el navarro Jaime Ignacio del Burgo y el madrileño Ignacio Echániz. También acudirán varios alcaldes del PP, entre ellos el de Málaga, el de Guadalajara y varios madrileños.

Con ellos estará la presidenta del PP de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal. Hay muchos mártires de esa comunidad, hasta el punto de que el Gobierno socialista también envía a un representante, la consejera de Justicia, Angelina Martínez. La Junta de Andalucía envía a su consejera de Justicia y Administración Pública, María José López.

El PP se volcará también en las autonomías que gobierna. Además de los militantes que acudan -la vinculación de la base con los actos organizados por la Iglesia, como la manifestación contra los matrimonios gays o la ley de educación socialista está fuera de toda duda- habrá una representación importante.

Esperanza Aguirre, la presidenta madrileña, ha mostrado su voluntad de ir, según fuentes del PP, aunque la agenda se le complica, porque el sábado tiene que estar, como toda la plana mayor de la oposición, en la plaza de toros de Valencia apoyando la consagración de Mariano Rajoy como candidato. Aguirre manda a su vicepresidente y consejero de Interior, Francisco Granados. El Gobierno valenciano envía a su vicepresidente tercero, Juan Cotino.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0024, 24 de octubre de 2007.

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