Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

EE UU se plantea trasladar a Afganistán los 'marines' desplegados ahora en Irak

Los insurgentes iraquíes atacan la principal base militar norteamericana en Bagdad

Puede representar la primera prueba tangible de que la Casa Blanca está poniendo en práctica la idea anunciada el mes pasado de iniciar una retirada gradual de tropas de Irak. El cuerpo de marines, una de las cuatro ramas de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, ha propuesto reasignar sus 25.000 militares desplegados en Irak a Afganistán, donde se encuentran unos 26.000 soldados estadounidenses, pero un número mínimo de marines. Así lo dijo ayer el secretario de Defensa de EE UU, Robert Gates: "Los marines están considerando retirar a su personal de Irak y llevarlo a Afganistán".

"Sé que han empezado a pensar en ello", comentó Gates desde Londres, tras una reunión con el ministro de Defensa británico. La noticia la llevaba ayer en portada el diario The New York Times. Según el periódico, la insinuación surgió en una reunión la semana pasada entre Gates y la junta de jefes del Estado Mayor Conjunto y los jefes de los mandos regionales.

Aunque todavía en sus primeras fases de diseño, los defensores de la propuesta, entre los que se encuentran jefes del Ejército, argumentan que una redistribución de fuerzas permitiría tanto a la Infantería como a los marines operar de forma más eficiente a la hora de mantener el nivel de tropas necesario para dos guerras que han situado a las Fuerzas Armadas al límite de sus recursos. Se prevé que la principal resistencia venga del Ejército del Aire, que hasta ahora ha estado organizando las operaciones aéreas en Afganistán y que perdería protagonismo sobre el terreno con la llegada de los marines.

El que esta idea se considere viable tiene que ver, en gran medida, con el hecho de que el cuerpo de marines es quien asumió el liderazgo en la provincia iraquí de Al Anbar, una zona en la que se ha reducido de forma drástica la violencia sectaria y, en opinión de la Casa Blanca, un ejemplo de la victoria de su estrategia militar.

El cuerpo de marines está diseñado para operar ayudado por otras ramas de las Fuerzas Armadas. Es transportado al extranjero a bordo de barcos de la Marina y se complementa con la Infantería en Irak. Al mismo tiempo, los marines están planteados para ser una fuerza "expedicionaria ágil", lista para ser desplegada de forma inmediata. Prestan un servicio conocido como proyección de fuerza. En sus operaciones pueden emplear a la aviación y los tanques. El Departamento de Defensa de EE UU recurre a ellos siempre que se necesita un alto grado de rapidez y efectividad.

La propuesta del comandante del cuerpo de marines, James Conway, puede responder también a un cambio de planes dentro del Pentágono para retomar la importancia en la lucha antiterrorista en el antiguo feudo de los talibanes y en una de las zonas en las que se sospecha que se esconde el líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden. El refuerzo militar significa también una advertencia a los terroristas que le han declarado la guerra al presidente de Pakistán, el general Pervez Musharraf, aliado de Washington.

Pero no será hasta marzo cuando el general a cargo de las tropas en Irak, David Petraeus, informe al Congreso de los requerimientos necesarios sobre el terreno. El encargado de decidir sobre sus recomendaciones y sobre las propuestas del cuerpo de marines será el Comando Central, que supervisa las operaciones de EE UU en Oriente Próximo, con la aprobación del propio secretario de Defensa.

"No está claro cuántos de los marines en Irak serían trasladados a Afganistán", señala el periódico neoyorquino. Y añade que la operación implicaría "una gran reestructuración y convertiría a los marines en la fuerza dominante en Afganistán, una guerra que tiene un respaldo más amplio que la de Irak". A su vez, el periódico The Washington Post sólo mencionaba el asunto en sus páginas interiores y aseguraba que fuentes familiarizadas con el proyecto "no lo caracterizaron como un plan formal".

En Irak, dos soldados de la coalición multinacional murieron y otros 38 resultaron heridos ayer en un ataque, probablemente con morteros o cohetes, a la principal base militar estadounidense en Bagdad, informa Reuters. En Kirkuk, en el norte del país, al menos seis personas murieron y otras 30 resultaron heridas por un coche bomba.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de octubre de 2007