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Zaplana censura la ley de memoria y acusa a ministros de "vivir bien en el franquismo"

"Tienen mala conciencia. Yo he defendido la libertad toda mi vida y sin prebendas", asegura

No es la primera vez, pero sí la más contundente. Eduardo Zaplana rechazó ayer de nuevo la ley de memoria histórica y utilizó para ello un argumento alambicado. Cree el portavoz del PP que el Gobierno promueve esta ley porque algunos ministros tienen "mala conciencia" porque "ni ellos ni sus familias han sido exiliados, han sido perseguidos, más bien se han beneficiado del franquismo. Venir ahora buscando enfrentamiento, los que han vivido muy bien en el franquismo... me parece ridículo". No dio nombres, pero el PP siempre cita a Mariano Fernández Bermejo por ser hijo de un falangista.

Zaplana respondió indignado ante una pregunta sobre la obligación de los ayuntamientos de retirar todos los símbolos y calles franquistas, que establece el último borrador de la ley que honra a las víctimas del franquismo. "Yo no sé si en algunos casos, al margen del interés político, puede haber también una mala conciencia de algunos que, desde el PSOE, lo he dicho ya algunas veces y no me cansaré de repetirlo, quieran promover este tipo de iniciativas. Muchos de los que las promueven, ni ellos ni sus familias han sido exiliados, han sido perseguidos, han sufrido el franquismo. Más bien se han beneficiado del franquismo".

No se conformó con eso. Zaplana apeló a su historia familiar para compararla con la de algunos dirigentes socialistas, a los que evitó mencionar en todo momento.

"Me parece ridículo en todos los sentidos y, si ustedes me lo permiten, a mí en lo personal, yo que he defendido la libertad toda mi vida, cuando quieran me comparo con quien quieran, a ver qué privilegios han tenido algunos en el franquismo y que privilegios han tenido otros, pero entrar en eso me parece ridículo. Ahora, olvidarlo y obviarlo también me parece una tontería, porque cuando uno oye algunas voces defender estas iniciativas y conoce su pasado político, familiar, personal, dice 'pero bueno, en qué país vivimos'. ¿Es el mundo al revés o qué?".

"Conozco a muchos de OJE"

Al final de su reflexión, en la que en ningún momento entró a debatir el contenido real de la ley -por ejemplo, esa obligatoriedad de la retirada de símbolos-, Zaplana admitió indirectamente que nada tiene que ver lo que pensaba el padre de alguien para su trayectoria política, pero insistió en las críticas: "Mire, yo comprendo que todo el mundo tiene derecho a evolucionar, si es que en eso consiste la reconciliación, toda la etapa de la transición, la aprobación de la Constitución, el querer mirar al futuro. Pero que los que mejor han vivido en el franquismo vengan ahora a dar lecciones de democracia a los que no han tenido ninguna prebenda en aquella época es insólito. Y yo no debería estar hablando de esto, pero permítanme, que es que yo conozco a muchos vestidos de OJE [las juventudes falangistas]... que ridículo, ¿por qué tener que traer estos temas ahora? ¿Qué quieren, que volvamos a señalarlos con el dedo? Yo no tengo ningún problema, me parece ridículo y no me voy a meter con nadie, pero ustedes como yo saben quién es quién, porque conocen las biografías. ¿Es que vamos a estar toda la vida igual?".

Zaplana pidió además la comparencia urgente precisamente de Fernández Bermejo, para que explique las razones que le llevaron a afirmar que su departamento actuaría contra ANV cuando "la jugada lo aconsejara", y reclamó la dimisión del secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, después de que ayer comparara al PP con Batasuna por "culpar" al Gobierno del atentado del pasado martes en Bilbao.

Por otra parte, Joan Herrera (ICV), uno de los principales negociadores de la ley de memoria histórica, acusó a Convergència i Unió de ejercer presiones para volver al articulado original sobre el Valle de los Caídos y, en este sentido, ha explicado que a la congregación benedictina no le gustaba el redactado final logrado tras las transacciones del grupo IU-ICV, que incluía reconvertir el recinto en un centro de la memoria histórica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de octubre de 2007