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Los ecosistemas costeros desaparecen cinco veces más deprisa que las selvas tropicales

Los ecosistemas costeros del planeta desaparecen a un ritmo entre cuatro y diez veces más rápido que las selvas tropicales. Como alertaron ayer en Madrid expertos internacionales, hábitats tan valiosos como los arrecifes, las marismas, los bosques de manglar o las praderas submarinas se reducen cada año entre un 1,2% y un 9%, unos valores, que, según el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas Carlos Duarte, los convierten en los ecosistemas más amenazados de la biosfera.

"Cuantos menos manglares haya, menos camarones tendrán en sus mesas", incidió Iván Valiela, profesor del Ecosystems Center del Marine Biological Laboratory, en Woods Hole (EE UU), uno de los científicos participantes en el II Debate sobre Biología de Conservación, organizado por la Fundación BBVA en colaboración con la Estación de Investigación Costera del Faro de Cap Salines (Mallorca). "En el tsunami de 2004, con sólo un bosque de una hectárea de manglares se hubieran salvado muchas vidas", destacó Duarte.

Uno de los efectos más graves es la aparición de "zonas muertas" en el mar. Los vertidos de nitrógeno y fósforo en algunas áreas reducen el oxígeno, lo que desencadena una mortandad masiva. El calentamiento global puede suponer el golpe de gracia para estos hábitats. Núria Marbà, investigadora del Instituto de Estudios Avanzados del Mediterráneo, explicó cómo un grado de más incrementa un 3% la pérdida de praderas de posidonia en lugares tan bien conservados como el Archipiélago de Cabrera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de octubre de 2007