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Sanidade detecta contaminación por salmonela en el río Arnoia

Los vecinos culpan a una fábrica de quesos de un ex concejal del PP

Las aguas del río Arnoia a su paso por los municipios orensanos de Cartelle y Ramirás llevan meses contaminadas por salmonela, según consta en los informes de la delegación provincial de la Consellería de Sanidade. Este departamento decretó antes del verano el cierre del área recreativa de Pontenova (Cartelle), la de mayor afluencia turística de la comarca. Tres meses después, la infección del río continúa con riesgo de expansión.

Vecinos de las zonas afectadas han dado la voz de alarma a la vista de que la mancha "se va extendiendo por distintos municipios de Terras de Celanova". No ha llegado a Allariz "porque ahí lo tienen controlado", señala María José Porto, una de las representantes vecinales. Precisamente, la contaminación del Arnoia en 1989 a su paso por el centro del municipio alaricano provocó la indignación popular que acabó con un encierro y la "toma" del Ayuntamiento -entonces en manos del PP- por el BNG.

Casi 20 años después, el Arnoia vuelve a estar contaminado y los afectados reconocen su "desesperación". Porque, en opinión de los representantes vecinales, las alcaldesas de Ramirás, Pilar Otilia López, y de Cartelle, Carmen Leyte (ambas del PP y ésta última, secretaria provincial de este partido) están "dejando pasar el problema y no actúan con responsabilidad".

A la vista de la infección del río, los vecinos atribuyen el principal foco de contaminación a los vertidos de la fábrica de quesos que se encuentra a escasos metros del lugar afectado. "La fábrica tiene unas balsas con sueros y con las lluvias se desbordaron y acabó vertiendo los sueros en el río", relatan los portavoces atribuyendo la pasividad de Pilar Otilia López, al hecho de que de que el titular de la empresa haya sido hasta hace unos meses su teniente de alcalde. "Ella va de un lado a otro, pero no ha atajado el problema porque no asume su responsabilidad", protestan los afectados.

Pero el de la fábrica no es el único foco. María José Porto asegura que las fosas sépticas de los núcleos de población situados en Vilar de Vacas (Cartelle) "no se vacían nunca y hace unos meses se desbordaron, por segunda vez este año, inundándolo todo, a la altura del área recreativa de Pontenova, de una porquería pestilente". Porto denunció el hecho al Seprona. "Pero me consta que no levantaron acta, porque allí todo quedó como estaba y nadie se responsabilizó", asegura la representante vecinal.

Los vecinos esperaban a última hora de la tarde de ayer una nueva analítica del agua para remitirla a la Consellería de Medio Ambiente "para que alguien se haga cargo de esta situación". Cuentan con el respaldo de la Asociación para la Defensa Ecolóxica de Galicia (Adega) que se suma a las denuncias y exige a las alcaldesas de Cartelle y Ramirás que ejerzan las competencias básicas en salubridad pública para frenar la contaminación "por esta dañina bacteria".

Los vecinos sostienen que el aspecto del río, "de un color opaco", empeora por días y temen que en breve afecte al municipio de Celanova. De hecho, desde que Sanidade prohibió el baño en la zona recreativa de Pontenova, las áreas afectadas por la contaminación han aumentado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de octubre de 2007