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Menos de la mitad de los padres se han acogido al nuevo permiso de paternidad

La cifra no alcanza las previsiones del 60% que había hecho el Gobierno

Los hombres pueden coger su permiso de paternidad desde finales de marzo y los datos indican que hasta ahora ha ejercido ese derecho un 46% de ellos, respecto al número medio de nacimientos. En la memoria económica de la Ley de Igualdad el Gobierno preveía que tomara ese permiso de 15 días el 60% de los 436.000 beneficiarios potenciales, por la experiencia de otros países ¿Qué ocurre con el resto? Algunos trabajadores autónomos consideran imposible parar durante 15 días; otros empleados chocan con la mirada reprobatoria de sus patronos; y una parte no se ve aún en el papel de la crianza.

"Espero que todos los padres pidan el permiso, no sólo los heroicos"

Muchos jóvenes con precariedad en el empleo evitan riesgos y no piden el permiso

El Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, respondió hace unos días en el Congreso que unos 100.000 hombres habían tomado su permiso de paternidad desde que entró en vigor la Ley de Igualdad. La norma recoge el disfrute de 15 días (13 por cuenta de la Seguridad Social y dos, de la empresa) para participar en los primeros momentos de crianza de los hijos.

"La gran mayoría de los padres", dijo entonces el ministro, "está pidiendo ese permiso". ¿La gran mayoría? Caldera no aportó cálculo alguno que justifique tan rotunda expresión. "Son estimaciones", contestan en el ministerio.

Lo cierto es que desde finales de marzo hasta junio cumplido 93.803 hombres han tomado su permiso de paternidad. Tomando como media 40.000 nacimientos mensuales, sólo puede decirse que menos de la mitad de los padres han cogido sus 15 días tras el parto, exactamente un 46%.

Y hay algunas preguntas en el aire. ¿Se cogen los padres la baja completa, o sólo algunos días? "Llevamos mucho tiempo solicitando a la Seguridad Social que disgregue ese cálculo, porque no es lo mismo hablar de padres que piden el permiso que calcular los días completos que se toman", se queja María Pazos, de la Plataforma por el Permiso de Paternidad Intransferible. "Intentamos que nos los dieran disgregados cuando el permiso era sólo de maternidad. Los padres tenían acceso a ese permiso siempre que la madre les dejara algunas semanas, pero no tenemos esos datos". Otra información de la que aún no se dispone es si el grueso de los padres que han tomado el permiso son empleados del sector público o privado.

No es una cuestión baladí esta última. El temor a que las presiones de algunos empresarios puedan estar impidiendo en la práctica que muchos padres cojan este permiso ha llevado al colectivo feminista a pedir que esta baja sea obligatoria, como lo son, para la mujer, las seis primeras semanas tras el parto.

A pesar de todo, la cifra del 46%, similar a la que registró Francia cuando implantó un sistema parecido, se recibe con esperanza y se valora en el ámbito sindical y feminista. "Con el poco tiempo que lleva la ley en marcha es un dato muy considerable, que valoramos", dice la secretaria de Igualdad de CC OO, Carmen Bravo. La interpretación positiva de esos datos se basa en el perfil de los nuevos padres, gente joven y que no siempre tiene un trabajo estable. "Hay que tener en cuenta que hablamos de hombres jóvenes, los que ahora están teniendo hijos, y muchos de ellos aún tienen trabajos con cierta precariedad que no quieren poner en peligro al pedir un permiso como éste", añade.

Su colega en UGT, Almudena Fontecha, también valora el dato habida cuenta de que es una ley nueva y "falta cultura de corresponsabilidad" en la crianza de los hijos, dice. María Pazos, de la Plataforma por el Permiso de Paternidad recuerda que en países europeos en los que el hombre goza de más días, pero puede prestárselos a la mujer, acababan haciéndolo.

Los colectivos feministas insisten también en las trabas que puso la patronal cuando se discutía la Ley de Igualdad y el permiso de 15 días para los padres. "No cabe esperar que en algunas empresas hayan animado para coger la baja paternal", dice Bravo. Efectivamente, algunos trabajadores han escuchado "insolentes frasecitas disuasorias" cuando mencionaron su intención de acompañar por 15 días la crianza de sus hijos.

Begoña San José, vicepresidenta del Fórum de Políticas Feministas, que en su día reivindicó que este permiso fuera obligatorio para evitar "las presiones de los empresarios sobre los trabajadores", celebra este dato que, "después de no tener nada, parece muy bueno". Aún así, la vicepresidenta espera que poco a poco se vayan sumando más padres y asegura que es necesario que sean todos los padres los que lo pidan y no sólo los "heroicos".

María Pazos cree que tras ese 46% se pueden ocultar algunas carencias, por tanto, sigue reivindicando un permiso más largo y obligatorio. "Hay presupuesto para ello. Los 2.500 euros prometidos para cada nacimiento, una medida cuya eficacia para fomentar los embarazos no está contrastada en ningún sitio, darían de sobra para financiar dos meses de permiso de paternidad".

"El modelo actual no lleva a la igualdad, es sólo un modelo de amabilidad. Ese 46% puede subir al 50% o algo más, pero tiene un tope, y no va a subir por sí sólo, hay que hacerlo obligatorio", añade. Los tres primeros meses cogieron el permiso algo más de 43.000 padres y sólo en los dos siguientes superaron esa cifra hasta pasar los 50.000.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de septiembre de 2007