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Dani Hinojosa: "Este periodo de tiempo resulta vital"

El medio mes de paternidad de Dani Hinojosa empezó con tres largos días de papeleo, que los ocupó en registrar a su hijo en sociedad y en otros detalles administrativos. El resto se lo planteó como un periodo de ayuda a su compañera, convaleciente del parto.

"En 24 o 30 horas te plantas en casa con un bebé al que no conoces, tan chico. Se te echa el mundo encima, todo es nuevo. Menos mal que está este periodo de 15 días. Son vitales. A mi hermano no le tocaron y yo no sé cómo pudieron organizarse; tuvo que adelantar sus vacaciones, creo", cuenta este joven padre a punto de entrar en la treintena.

Así que, entre papeleos y otras ayudas, ¿qué queda de la corresponsabilidad con la crianza de los hijos? ¿Son suficientes 15 días para poder decir que se ha ejercido de padre en los primeros momentos?

A Dani no le importaría que fueran 30, pero tampoco ha contemplado coger alguno más de los que le corresponden a Laura. "Hemos pasado de 2 a 15, no está mal". Paseos, pañales, comida cada dos horas, baño, pijama. Un vocabulario más extenso del que han manejado otras generaciones de hombres en España, pero está muy lejos de lo que algunos colectivos feministas reclaman para dar por cumplida la igualdad en este campo.

Estos grupos piden para ello que el periodo de permiso sea más extenso y obligatorio, para eludir las presiones de las empresas sobre los trabajadores que anuncian su intención de coger los 15 días.

Dani no ha tenido ese problema en su puesto de trabajo. Es técnico de importación y exportación en Ausa, una empresa catalana especializada en maquinaria para el sector de la construcción. "No nos pusieron ni una sola pega; es más, me adelantaron los papeles necesarios. Nada, sin ningún problema".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de septiembre de 2007