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Los europeos más antiguos podían trepar a los árboles

Nuevos restos esqueléticos del hombre de Georgia, un homínido que vivió allí hace 1,77 millones de años, muestran una mezcla sorprendente de rasgos arcaicos y modernos y, entre los primeros, una mayor facilidad para trepar a los árboles. La gran variedad encontrada en estos ejemplares del género Homo más antiguo conocido fuera de África

complica todavía más la historia de la evolución humana.

Los rasgos primitivos incluyen baja estatura y pequeño cerebro, mientras que entre los modernos figuran unas proporciones corporales similares a las del hombre actual y una forma de las piernas que indica capacidad de desplazarse grandes distancias, explican hoy en Nature los paleontólogos, dirigidos por David Lordkipanidze. En el equipo figuran varios expertos españoles, que cooperan habitualmente con el grupo de Lordkipanidze, apoyados por la Fundación Duques de Soria.

Uno de ellos, Jordi Agustí, de la Universidad Rovira i Virgili, explicó ayer que los restos encontrados indican que, si bien de cintura para abajo estos homínidos ya tenían una estructura avanzada, de cintura para arriba eran muy parecidos a sus inmediatos ancestros africanos, el Australopithecus y las primeras formas de Homo (Homo habilis), informa Efe. Entre otras diferencias, carecían de la acentuada torsión humeral que tiene el hombre actual, lo que demuestra que "estos homínidos retenían todavía una mayor facilidad que nosotros para trepar a los árboles", según Agustí.

El yacimiento de Dmanisi, cuyo primer cráneo humano fue encontrado en 1999, ha cambiado la visión que se tenía sobre la expansión de los homínidos fuera de África. Por un lado, adelanta en casi un millón de años la fecha de la salida y, por otro lado, plantea que los primeros homínidos que llegaron a Eurasia eran mucho más primitivos y variados de lo que se pensaba.

Los homínidos de Dmanisi pueden considerarse una mezcla de Homo habilis y Homo erectus en sentido amplio, y probablemente sean el ancestro del H. erectus fuera de África. Los paleontólogos se abstienen esta vez de citar en su artículo el nombre provisional de la especie, Homo georgicus.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de septiembre de 2007