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La opinión pública en Occidente

Los españoles, a favor de las misiones de paz

División sobre la entrada de Turquía en la UE

Los españoles son los europeos más partidarios del uso de sus soldados en misiones de mantenimiento de paz y, por ello, los que con más fervor apoyan el despliegue militar en Afganistán, según el sondeo Tendencias Transatlánticas 2007 de la German Marshall Fund. En ambos casos, el favor popular supera ligeramente el 80%. Ese compromiso contrasta con el distanciamiento registrado ante la OTAN, que en los últimos años ha caído del 55% hasta estabilizarse en el 49%.

España tiene soldados desplazados en los Balcanes, Líbano y Afganistán, entre otros puntos calientes del planeta, en una política de presencia internacional que cuenta con el apoyo del 82% de una opinión pública que, en cambio, desaprueba el recurso a las armas. El contingente de 690 militares destacado en Afganistán es el que tiene una misión más delicada de entre los 2.700 soldados que Madrid mantiene fuera, y que en el país asiático suscita el apoyo del 81% de la opinión pública española. Es, sin embargo, el desastre de Darfur, en Sudán, para el que más españoles apoyan una misión castrense de ayuda humanitaria, con el 90%. La intervención en Líbano concita el respaldo del 69% de los consultados.

Terrorismo, cambio climático y dependencia energética constituyen las principales amenazas

La presencia española en Afganistán tiene por objeto esencial la reconstrucción y estabilización del país, y el 72% de los españoles desaprobaría que derivara en una operación de combate, algo que aceptaría el 27% de la población. Afganistán fue el feudo de Al Qaeda hasta 2001 y la percepción de amenaza del terrorismo islámico ha venido creciendo en Europa a partir de 2005. Con el 81% de los consultados considerándolo posible, los españoles son este 2007 los europeos que dicen sentirse más amenazados por el terrorismo internacional.

La intervención en Afganistán se hace en el marco de la OTAN, organización que sigue, muy lentamente, perdiendo el favor de las opiniones públicas, según la encuesta. Para el 53% de los europeos consultados, la Alianza sigue siendo crucial para la defensa, un punto menos que el año pasado. En España esa opinión positiva se ha estabilizado en el 49%, porcentaje parejo al también consolidado 45% de españoles que ya no la considera fundamental.

Tendencias Transatlánticas 2007 confirma la deriva de alejamiento de Occidente adoptada por Turquía, defraudada por el recelo que sus ambiciones comunitarias suscitan en algunos países europeos y la decisión del año pasado de los Veintisiete de suspender conversaciones en ocho de los 35 paquetes que deben ser pactados antes de su hipotética entrada en el club comunitario. El sondeo revela que los turcos (26%) creen menos en su futuro acceso a la Unión que los propios europeos (56%).

Ese enfriamiento hacia el Oeste hace que sea sólo el 40% de la población turca el que considere que la integración en la UE será buena para el país, una sensible caída de 14 puntos con respecto a quienes mantenían esa opinión positiva el año pasado y un desplome con respecto al 73% de 2004. En el continente, las opiniones no han cambiado, y uno de cada tres europeos sigue viendo con malos ojos el que Ankara llegue a sentarse como uno más en la mesa comunitaria. Son franceses y alemanes (casi la mitad de las respectivas poblaciones) quienes más se oponen a la integración turca. Los españoles están divididos: una mitad no tiene opinión formada y la otra se reparte por igual entre partidarios y detractores del ingreso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de septiembre de 2007