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Las autonomías que lo soliciten podrán gestionar su red de cercanías

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero está dispuesto a aplicar el nuevo modelo de gestión ferroviaria aprobado para Cataluña, y todavía pendiente de aplicación, en toda España. Por eso, en la reunión que el presidente del Ejecutivo mantendrá el próximo lunes con Esperanza Aguirre, la dirigente del PP que gobierna la Comunidad de Madrid, no pondrá ninguna objeción al traspaso de la gestión de la red de Cercanías ferroviarias madrileñas al Gobierno madrileño. Aguirre lleva meses exigiendo esta competencia. Con más insistencia aún desde que se anunció el traspaso a Cataluña.

Pero Zapatero no se quedará ahí. El Ejecutivo socialista está dispuesto a extender esta medida (ya aprobada en Barcelona y anunciada para Madrid) a todas las autonomías que lo soliciten, de manera que uno de los servicios públicos esenciales pase a ser competencia y responsabilidad de los gobiernos autonómicos.

Un portavoz del Ministerio de Fomento, encargado de la gestión del servicio ferroviario en toda España, tanto de Cercanías como de largo recorrido, aseguró ayer a este periódico que el Gobierno no pondrá obstáculos a nuevos traspasos de este servicio al resto de comunidades autónomas.

Por las redes de Cercanías de Renfe pasan cada día más de 3.000 trenes que recorren 56 millones de kilómetros a lo largo del año, según las cifras facilitadas por la propia compañía. El servicio de Cercanías tiene empleadas a 3.500 personas en toda España, que se encargan de que todo funcione bien en una red que el año pasado registró 465 millones de viajeros transportados.

La red de Cercanías de la compañía pública de ferrocarriles consta actualmente de 11 grandes núcleos: Asturias, Barcelona, Bilbao, Cádiz, Madrid, Málaga, Murcia/Alicante, Santander, Sevilla y Valencia. En un día laborable, Cercanías de Madrid registra casi un millón de viajeros transportados y la red de Barcelona supera los 400.000.

Las aglomeraciones y embotellamientos en hora punta son la norma habitual en las principales estaciones de la red tanto en Barcelona como en Madrid, aunque las últimas incidencias graves han ocurrido fundamentalmente en la capital catalana durante este verano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de septiembre de 2007