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Inquietud en los mercados

Zapatero y Botín coinciden en confiar en la economía frente al catastrofismo del PP

El presidente del Grupo Santander respalda la política económica del Gobierno

La cúpula del principal banco español, el Santander, respaldó ayer la política económica del Gobierno de José Luis Rodríguez y su "empeño personal" por la investigación en pleno debate político sobre el impacto de las turbulencias financieras internacionales, en el que el PP vaticina consecuencias catastróficas para España, y a tan sólo seis meses de las elecciones generales. Emilio Botín, presidente del Banco Santander, y el jefe del Ejecutivo coincidieron en diagnosticar la "excelente" marcha de la economía española y en pronosticar que las turbulencias financieras no afectarán a su crecimiento.

Zapatero y Botín pusieron ayer de manifiesto su sintonía en la visita que el presidente del Gobierno cursó a la Ciudad Financiera del Banco Santander, por invitación del presidente del primer grupo financiero español. Una sintonía, ya conocida y puesta de relieve en otros dos encuentros mantenidos por ambos en esta legislatura, pero que en esta ocasión adquiere un carácter más relevante por celebrarse en el arranque de un curso político, marcado por las elecciones generales de marzo, ante las que el PSOE va por delante en las encuestas, y en el mismo momento en que se ha abierto un debate político sobre el impacto que pueden tener en España las turbulencias financieras internacionales.

Precisamente, el miércoles, el presidente del PP, Mariano Rajoy, y ayer mismo, el portavoz del Grupo Parlamentario del primer partido de la oposición, Eduardo Zaplana, vaticinaron consecuencias catastróficas para la economía española, debido a las turbulencias financieras internacionales, y que atribuyeron a la política económica del Gobierno de Zapatero.

Tras su visita de hora y media de duración a las instalaciones del Santander en Boadilla del Monte (Madrid) -en la que se detuvieron en la guardería, que recoge a 400 niños de los empleados del grupo-, tanto Zapatero como Botín coincidieron en desmentir los vaticinios catastrofistas y en apostar por la continuidad de la buena marcha de la economía española.

Lo hicieron en sendas intervenciones ante la cúpula del primer banco de España y segunda empresa por capitalización bursátil del país. Botín no sólo expresó su confianza en la buena marcha de la economía española, sino que dio un claro respaldo a la política económica del Gobierno de Zapatero, resaltando su "empeño personal" en la apuesta por aumentar la inversión en investigación y desarrollo. Zapatero ha duplicado, durante la legislatura, la inversión en investigación y el Grupo Santander participa en un proyecto muy importante, Universia, de becas para investigadores con alcance suramericano.

Botín afirmó, en su intervención, que la economía española es un "éxito" al crecer trimestre a trimestre, entre las más destacadas de Europa.

Tras destacar su crecimiento y la creación de puestos de trabajo por encima de la media europea, Botín trazó un paralelismo entre el crecimiento de la economía española y la del propio Banco Santander. "España ha pasado de ser un pequeño país del sur de Europa a convertirse en un ejemplo para muchos de los países de nuestro entorno. El Santander ha dejado de ser un pequeño banco del norte de España a ser un banco global, presente en 40 países, con 6.000 sucursales y 70 millones de clientes".

Fuerte crecimiento

Pese a las turbulencias financieras, Botín expresó su "plena confianza en la economía española" y pronosticó que en el futuro "mantendrá elevadas tasas de crecimiento". Previamente había precisado que el sector bancario español "está demostrando la fortaleza de su balance y su prudente gestión de los riesgos".

Zapatero aseguró, por su parte, que la economía española "está muy preparada para hacer frente a una coyuntura como la que se ha vivido en las últimas semanas, con las turbulencias del sector financiero". Destacó que "al ser las entidades financieras españolas modelos internacionales de solvencia se encuentran mucho menos expuestas a riesgos como los afrontados por el mercado hipotecario de Estados Unidos".

Atribuyó la "buena situación económica al dinamismo de la sociedad española, a la fortaleza de las empresas, a la calidad de sus empresarios y directivos, al diálogo social, que el Gobierno ha impulsado y apoyado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de septiembre de 2007