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Wall Street espera que la ayuda de la Reserva Federal calme el miedo de la Bolsa

Los analistas auguran volatilidad por los 'cazagangas' y una próxima bajada de tipos de interés

Con el flotador enviado por la Reserva Federal (Fed) estadounidense a los mercados el viernes tras la convulsión en las Bolsas mundiales la semana pasada, se espera que llegue el business as usual y resulte un día corriente. El miedo, sin embargo, sigue dominando el parqué por una falta de confianza más que de liquidez, y cualquier indicador negativo puede animar las ventas masivas y el desplome consiguiente. Si la nueva estrategia de la Reserva Federal no funciona, el próximo movimiento lógico será una rebaja de tipos de interés, tras el recorte del tipo de descuento el pasado viernes.

Wall Street perdió en menos de cinco semanas la ganancia de tres meses. Y es que, como señalan los analistas en el mercado de bonos de Chicago, hay demasiados fuegos humeando que impiden ver bien el horizonte. Por eso desde Pionner Global Fund se cree que la Fed actuó en el momento psicológico perfecto y esperan que los próximos días sirvan para reflexionar. "Están formando la base para hacer pie", precisan desde Cowen.

El Dow Jones, el índice de referencia en Nueva York, parte de los 13.079,08 puntos. El espectacular repunte del jueves y del viernes anima a los inversores, aunque los analistas advierten de que en este momento hay muchos haciendo dinero con las gangas, por eso dicen que la volatilidad seguirá dominando. Las desinversiones que anuncien los hedge funds, además, pueden asustar y animar las ventas.

En condiciones normales, ésta sería una semana de transición, sin grandes indicadores en la agenda. Sólo hay dos datos relevantes, ambos el viernes, que sirven para mostrar la doble realidad de la economía de EE UU. Por un lado, se publican los pedidos de bienes duraderos, que se espera suban en julio potenciados por Boeing, un indicador al que no toca la crisis.

Débil demanda

Por otro, se dará a conocer la venta de nuevas viviendas, que se espera caiga otra vez en julio y que se revisen a la baja las cifras de los dos meses precedentes. La Asociación Nacional de Constructores de Vivienda ya anticipó que el negocio pasa por el peor momento desde 1991. "El sector sigue bajo presión al deterioro debido a la débil demanda y a las duras condiciones de crédito", señala Nigel Gault, de Global Insight.

La Reserva Federal reconoce que las últimas turbulencias financieras tendrán un impacto negativo en el crecimiento, por eso decidió actuar. Los analistas de Global Insight dicen que es pronto para cuantificar el daño, aunque creen que será suficiente como para que se tengan que rebajar los tipos de interés medio punto, hasta el 4,75%. El recorte empezaría en la reunión del 18 de septiembre. Otros economistas lo llevan más abajo, hasta el 4,5%, como Goldman Sachs y Lehman Brothers.

Chris Rupkey, de Mitsubishi UFJ, opina que la decisión de la Fed de restar medio punto a la tasa de los préstamos que da a los bancos muestra "sus intenciones de cortar los tipos de interés en su próxima reunión". "Ayuda a calmar el mercado y a financiarlo".

Neal Soss, de Credit Suisse, destaca por su parte que la autoridad monetaria está utilizando "los instrumentos que tiene a disposición", aunque no cree que lo hecho hasta ahora sea suficiente para acabar con los miedos.

"Los restos en el mercado de crédito y de las hipotecas de alto riesgo permanecen", señalan desde Deutsche Bank, mientras desde Cowen se aventura que ante un eventual deterioro de la situación, "es razonable asumir que la Fed actuará de nuevo para ayudar a reducir la incertidumbre y la volatilidad que hemos visto durante las últimas semanas".

Las especulaciones sobre el próximo paso de la Fed ocuparán así las conversaciones en el parqué mientras los bancos de inversión revisan sus proyecciones para final de año. El último ciclo de recorte de tipos comenzó hace seis años y medio en EE UU, tras el estallido de la burbuja tecnológica. La víctima inevitable para poder salir de esta crisis será, según los analistas, el dólar. Aunque la Fed no tiene competencias en divisas, deberá tener muy presentes los riesgos.

La Bolsa de Tokio, que vivió un viernes negro, marcará el arranque. Se perdieron la maniobra de la Fed. Pero como señalan desde Matthews Fund, una firma especializada en Asia, el cierre positivo de Wall Street hará recuperar los ánimos. Y concluyen que lo sucedido es un recordatorio de que "las Bolsas también bajan" con fuerza al otro lado del Pacífico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 20 de agosto de 2007