Servicios públicos en precario

La ministra Álvarez defiende el aeropuerto de El Prat y culpa de las colas a las compañías

La titular de Fomento comparecerá el martes en el Congreso por las infraestructuras catalanas

La ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, realizó ayer una visita relámpago a Barcelona para hacer una encendida defensa sobre el funcionamiento del aeropuerto de El Prat. Álvarez aseguró que el aeropuerto funciona correctamente, que no ha padecido ningún problema "ni lo tendrá", negó que sus instalaciones estuvieran colapsadas y achacó las anomalías registradas durante la operación salida a las compañías aéreas y a las empresas que prestan servicios de tierra. Álvarez comparecerá este martes en el Congreso para explicar los últimos incidentes registrados en las infraestructuras catalanas.

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La ministra de Fomento tomó ayer dos decisiones de urgencia y eminentemente políticas. La primera, interrumpir sus vacaciones en Málaga para desplazarse a Barcelona, visitar el aeropuerto y las obras del AVE en la estación de Sants y pedir, por séptima vez durante su mandato, excusas a los usuarios catalanes por los deficientes servicios públicos que reciben desde hace un año. La segunda, aceptar su comparecencia urgente en el Congreso de los Diputados, que se producirá el próximo martes, después de que la mayoría de la Cámara, a excepción del PSOE, así lo solicitase.

Álvarez deberá dar explicaciones sobre los últimos incidentes registrados en el servicio de Cercanías de Renfe. El último, el pasado viernes, cuando cerca de 600 pasajeros permanecieron más de dos horas encerrados en un tren a la salida de la estación de Sants, por donde circulan todos los trenes de la ciudad. La avería ocasionó el colapso en cadena del sistema ferroviario.

Falló la megafonía

La ministra de Fomento felicitó ayer a Renfe por su actuación durante este incidente porque, dijo, primó en todo momento la seguridad de los pasajeros "en una zona de difícil acceso". Si algún sistema tuvo deficiencias, precisó, fue el de megafonía, porque la empresa no pudo mantener informados a los pasajeros que permanecían en el interior de los vagones. Algunos de los afectados estudian denunciar a la compañía, pues tuvieron que ser rescatados por los bomberos.

En cualquier caso, Álvarez mostró su comprensión por las molestias ocasionadas. "Comprendo su frustración y su malestar, pero era imposible afrontar estas obras sin crear este tipo de afectaciones y molestias. En septiembre todos los usuarios podrán percibir las mejoras porque ya funcionarán todas las vías de la estación de Sants", agregó. De paso, arremetió contra el anterior gobierno del PP -"el no hacer nada no tiene ningún coste político"- y proclamó que Cataluña es la primera comunidad autónoma en volumen de inversión de su ministerio.

Hasta aquí el único mea culpa que entonó la ministra. Cuando abordó el asunto del aeropuerto de El Prat, se defendió con contundencia y rechazó la más mínima disfunción. En su opinión, las colas en los mostradores de facturación, la pérdida de maletas, los retrasos en sus entregas y todos y cada uno de los contratiempos durante la operación salida no son achacables en ningún caso a AENA (el gestor aeroportuario). La culpa, dijo, corresponde a las compañías aéreas y a las empresas de hanlding (servicios de tierra). Las primeras porque no abren más mostradores de facturación "cuando algunos permanecen vacíos", aseguró. Las segundas, por la falta de personal, por ejemplo, para el manejo de las maletas. La ministra recordó que una de ellas Flightcare (propiedad de Fomento de Construcciones y Constratas) será sancionada por el mal servicio que prestó durante el fin de semana. También arremetió contra los medios de comunicación por "su sistemática descalificación" de la gestión del aeropuerto.

Por todos estos motivos, ayer Magdalena Álvarez no tuvo reparos en felicitar al director de El Prat, Fernando Echegaray, aplaudir la gestión de su equipo de AENA y pronosticar que el aeropuerto ni tiene problemas ni los tendrá. Para defenderse esgrimió datos sobre la puntualidad de las operaciones de despegue y aterrizaje -"homologables a los mejores aeropuertos europeos", dijo- en un mes en que el crecimiento del número de pasajeros ha sido del 13%. Aunque estos porcentajes sigan aumentando, auguró, El Prat está en disposición de hacerle frente hasta la entrada en funcionamiento de la T-Sur, en la primavera de 2009. Para la ministra, el aeropuerto no tiene escasez de espacio y sus gestores son los mejores que pudiera tener.

En su comparecencia del martes, Álvarez también tendrá que dar cuenta del monumental atasco del sábado en la autopista AP-7, concesión dependiente del Gobierno central. La ministra defendió la medida de levantar las barreras de los peajes y señaló que la ampliación a tres carriles de algunos tramos y la supresión de los peajes troncales evitará las colas.

Magdalena Álvarez, en su visita a las obras de la estación de Sants.
Magdalena Álvarez, en su visita a las obras de la estación de Sants.CARLES RIBAS

El tripartito rectifica

El Gobierno catalán va a dar la cara. Ayer, los tres grupos que apoyan el tripartito (Partit dels Socialistes, Esquerra Republicana e Iniciativa) aceptaron finalmente la comparecencia en la Diputación Permanente del Parlamento autónomo de dos consejeros, el de Política Territorial y el de Economía, y del delegado del Gobierno central en Cataluña. La sesión será con toda probabilidad el lunes y coincidirá con la presencia del presidente de Endesa, Manuel Pizarro, y el de Red Eléctrica de España, Luis Atienza.

Las formaciones del Gobierno querían postergar estas comparecencias hasta septiembre, una vez reabierto el periodo de sesiones, pero ayer parece que la realidad pudo más que la voluntad política. Al final, decidieron que también el Gobierno catalán dé explicaciones en la Cámara sobre las deficiencias en los servicios públicos.

El portavoz de CiU, Felip Puig, se felicitó por la rectificación, aunque manifestó que Cataluña vive "en una situación caótica mientras su Gobierno se va de vacaciones". El mismo diagnóstico que realizó el presidente del PP catalán, Daniel Sirera. Los socios del Gobierno culparon a ambos grupos de racanear las inversiones en Cataluña cuando gobernaban.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 07 de agosto de 2007.

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