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Uribe acepta una zona de encuentro y un canje de presos por rehenes

El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, anunció ayer que acepta una "zona de encuentro" provisional, durante 90 días, para pactar la paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), una vez que haya habido un intercambio de guerrilleros presos por los secuestrados que esa guerrilla considera "canjeables". Uribe hizo esta declaración tras una larga reunión en la Plaza de Bolívar, centro de Bogotá, en una tienda de campaña, con el profesor Gustavo Moncayo, padre del suboficial del Ejército Pablo Emilio Moncayo, secuestrado por las FARC desde diciembre de 1997.

El presidente colombiano relató, ante miles de personas allí concentradas, que en su reunión con Moncayo hubo "momentos de tensión" y reveló que "no podía engañar" al profesor. "Llegué con todo el respeto, con aprecio, con admiración a un colombiano que ha demostrado toda esa solidez espiritual y física", dijo. "Pero hay dos puntos que no puedo negociar: primero, no hay zona de despeje (desmilitarizada) y, segundo, que los guerrilleros que van a salir de la cárcel no pueden regresar al secuestro y al asesinato".

Moncayo pidió a Uribe que aceptara la creación de una zona desmilitarizada, como exigen las FARC. "Le dije con toda la franqueza que no le entrego un milímetro cuadrado de territorio a los delincuentes". Su antecesor, Andrés Pastrana, aceptó desmilitarizar un amplio territorio como paso previo de unas negociaciones que fracasaron. El gesto, según sus críticos, sólo sirvió para que las FARC sometieran bajo su control el territorio desmilitarizado.

"Aquí hay firmeza, pero no están cerradas las puertas de la paz", prosiguió Uribe, que anunció que acepta una "zona de encuentro provisional" previo intercambio de rehenes por prisioneros, con la participación de mediadores internacionales. Entre los presentes se encontraban también el ministro de Exteriores, Fernando Araújo, y el policía John Frank Pinchao, ambos ex rehenes fugados de las FARC, así como el alto comisionado para la paz, Luis Carlos Restrepo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de agosto de 2007