Reportaje:

Getafe llevará a Madrid ante el juez

Recurrirá la escombrera que la capital ha autorizado en el linde de ambos municipios

El Ayuntamiento de Getafe y los vecinos del barrio de Perales del Río han dejado claro que agotarán todas las vías necesarias para luchar frente a la planta de tratamiento de escombros que el Ayuntamiento de Madrid quiere construir en el linde entre ambas ciudades y a sólo 200 metros de un colegio y decenas de viviendas. Los servicios jurídicos municipales ya trabajan en un recurso ante los tribunales contra la licencia de construcción de esta instalación con el objetivo de forzar su paralización preventiva.

Este frente judicial estaría basado fundamentalmente en dos aspectos. En primer lugar, el Consistorio considera que no fue oportunamente informado del proyecto, lo que imposibilitó que pudiera realizar las alegaciones oportunas. En segundo lugar, la cercanía de las viviendas de Perales del Río e incluso de un colegio para niños debería imposibilitar un equipamiento que, en opinión de vecinos y Ayuntamiento de Getafe, va a producir un incremento en el tránsito de camiones, así como de ruidos, polvo y humo, a lo que añaden que la planta podrá albergar productos considerados peligrosos.

"Queremos que los jueces se pronuncien sobre si la licencia está otorgada de una manera normal y si se puede establecer una actividad de este tipo junto a viviendas y colegios", aclaró el alcalde de la ciudad, Pedro Castro (PSOE), que mantuvo un encuentro con los representantes vecinales.

Vecinos y Ayuntamiento están de acuerdo en que el objetivo a corto plazo es paralizar al menos en primera instancia la construcción, pues consideran que, una vez iniciados los trabajos, "todo será más difícil". Por ello, la Plataforma Vecinal de Perales anunció incluso ayer su "renuncia" a las vacaciones veraniegas con el fin de no permitir que las obras comiencen.

"No importan los frentes que tengamos que abrir, vamos a seguir luchando y a hacer todo lo posible porque esta escombrera no se construya a la puerta de nuestras casas", explicaba ayer el portavoz de los vecinos, Nicanor Briceño, quien recordó que juntos, el Consistorio y los residentes en Perales, han conseguido llevar el caso al Ayuntamiento de Madrid y al Parlamento Europeo.

Ahora, advierte Briceño, estudian interponer ellos mismos una demanda paralela a la del Ayuntamiento de Getafe, puesto que en opinión de la plataforma vecinal, la instalación incumple el Reglamento de Actividades Nocivas, Molestas, Insalubres y Peligrosas del año 1961, que especifica que estas actividades no podrán ubicarse a menos de dos kilómetros "del núcleo más próximo de población".

Eso sin contar con la presión social. En junio ya pararon las obras con una manifestación y durante esta semana volvieron a acudir a retirar las vallas que había colocado la empresa encargada de los trabajos. "Va a ser un verano calentito. Y no lo digo por las temperaturas", reconoce Briceño.

La pasada semana, el Ayuntamiento de Madrid ya rechazó en sesión plenaria la posibilidad de anular la licencia otorgada a la empresa Centro de Tratamiento de Inertes, SL, para la construcción de una planta de escombros que cuenta con permiso de la Comunidad. Tendrá capacidad para tratar alrededor de 300.000 toneladas de residuos inertes al año, lo que originará un intenso tráfico de camiones que los que se oponen a la planta cifran en 100 al día.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 01 de agosto de 2007.

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