El Gobierno rechaza el "trato de favor" que la Católica quiere para Medicina

Advierte a los alumnos de que la universidad no puede impartir estudios oficiales

El Gobierno se reafirmó ayer en que la Universidad Católica de Valencia no podrá abrir Medicina en octubre. Carece de plan de estudios y de título oficial y no se le ha asignado el cupo de alumnos que exige la ley. La denegación se extiende a Podología, Fisioterapia y Odontología, el resto de carreras sanitarias que le aprobó la Generalitat. El Ejecutivo aseguró que otras seis universidades públicas y privadas hicieron antes solicitudes parecidas y a todas se les contestó lo mismo: un decreto de marzo del 2005 impide implantar nuevas enseñanzas hasta que acabe la reforma.

Otras universidades lo han pedido "pero sólo la Católica de Valencia ha tomado este camino, el resto está trabajando en las nuevas enseñanzas que pondrán en marcha en el curso 2008-2009 según el marco europeo", aseguraba ayer Félix García Lausín, secretario general del Consejo de Universidades. El camino de la Católica ha consistido en abrir la matrícula y tratar de alcanzar la aprobación del título por la vía de los hechos consumados un año antes de lo que sería normal. "Las Administraciones", añadió García Lausín, "debemos cumplir y velar por el cumplimiento de las leyes. Y en las leyes no caben tratos de favor". Al Gobierno le preocupa que todo el proceso acabe perjudicando a aquellos que se matriculen creyendo que se trata de una carrera oficial.

La Católica pidió la homologación de los estudios y del título -lo único que continúa siendo competencia del Ministerio de Educación- el 3 de abril. La petición era extemporánea debido al decreto. La reforma universitaria, que servirá para adaptar el sistema al modelo del Espacio Europeo de Educación Superior, habrá finalizado en pocos meses.

Ante la falta de respuesta, el centro propiedad del Arzobispado de Valencia anunció la semana pasada en su web la apertura de la preinscripción. Garantizaba en ella que los estudiantes obtendrían un título oficial. El Gobierno, por carta, pidió aclaraciones. La Católica planteó entonces una solución insólita: que le fueran aplicados planes de estudios ya aprobados y publicados en el BOE a otros centros. En concreto: El de Medicina de la Universidad de Navarra; Podología, de la Universidad Autónoma de Barcelona; y Odontología y Fisioterapia, de la Universidad de Granada. La ley, volvió a recordar el Consejo, no prevé ese tipo de intercambios.

Un portavoz de la Católica afirmó ayer que decidieron abrir la matrícula porque lo consideran "un derecho", una vez que la Generalitat les permitió crear la facultad. El centro planteará un recurso ante la ministra de Educación, Mercedes Cabrera. Si la resolución vuelve a ser negativa sólo quedará la vía judicial. La misma, asegura el Gobierno, que tomará la Administración si la Católica sigue por el mismo camino.

550 solicitudes

La agencia de prensa del Arzobispado, Avan, que actúa también como portavoz oficial de la Universidad Católica San Vicente Mártir de Valencia, comunicó ayer que hoy comenzarán las entrevistas personales que completarán el proceso de selección de alumnos (aseguran tener 550 solicitudes) de su facultad de Medicina. La universidad privada, al contrario que las públicas, no otorga plazas sólo según el expediente. Una vez seleccionado, cada estudiante pagará 6.606 euros para matricularse de primero. La agencia, en un tono más moderado que el usado últimamente, calificaba de "falta de sensibilidad" la actitud del ministerio. El consejero de Educación, Alejandro Font de Mora, instó por su parte al Gobierno a obviar "legalismos redundantes".

La acelerada creación de la carrera de Medicina ha sido polémica desde que el Consell la creó en primavera. Entonces, cuatro universidades públicas y una privada valenciana criticaron el trato de favor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 05 de julio de 2007.

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