Crítica:MONUMENTAL DE BARCELONA
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

Doble puerta grande

Tercer festejo taurino de la temporada taurina de Barcelona y tercer cartel fuerte dentro de la línea que para el ciclo ha dictado la nueva empresa de la plaza con el afán de revitalizar la fiesta en la capital catalana. Enrique Ponce, que no toreó en Barcelona el año pasado, saludó a su primero con templadas verónicas y después de un gran quite de Morante por chicuelinas, inició toreramente el muleteo, siguiendo con su habitual dominio y conocimiento de las condiciones de la res, que era repetidora, pero algo violenta. El cuarto de la tarde tenía muy buena condición, pero acusó falta de fuerza. Ponce le hizo una lidia magistral toreando con gusto e inteligencia, extrayendo del astado el máximo partido.

Garcigrande / Ponce, Morante, Fandi

Toros: cuatro de Garcigrande, buenos, y dos de Domingo Hernández (segundo y el sobrero quinto), malos. Enrique Ponce: oreja y oreja tras aviso. Morante de la Puebla: ovación y pitos. El Fandi: oreja tras aviso y oreja tras avisos. Plaza Monumental. Barcelona, 6 de mayo. Tres cuartos de entrada en sombra y un cuarto en sol.

En el segundo se vió un Morante decidido, paciente y entregado ante un astado reservón y mansurrón, con sus aires de torero exquisito y de corte artístico. Además, lo mató pronto y bien, escuchando una fuerte ovación desde el tercio y no dio la vuelta al ruedo porque no quiso. La suerte no acompañó a un Morante que vino muy dispuesto, ya que le correspondió el peor lote. El quinto manseó y daba arreones por un probable defecto en la vista. Fue devuelto a corrales y con el sobrero, que tampoco valía un duro, creando problemas a los banderilleros, después de un breve macheteo, le clavó un sablazo en los bajos y escuchó la consiguiente bronca.

El Fandi recibió al tercero con una larga cambiada de rodillas, junto a tablas y salió a no dejarse ganar la pelea por sus dos compañeros, de corte tan distinto al suyo. Lucido en quites y ofreciendo su habitual y brillante espectáculo banderillero, inició la faena toreando en redondo de rodillas y en los medios. El toro tenía una noble embestida y El Fandi la aprovechó toreando por naturales con temple, lentitud y una torería no del todo habitual en sus muleteos. Gran estocada en tarde de generales aciertos con la espada. Con verónicas de rodillas recibió al que cerraba plaza y galleó para llevar la res al caballo. Volvió a banderillear espectacularmente, con un gran tercer par por los adentros y con la muleta, ante un ejemplar en principio codicioso, volvió a torear de forma excelente y con un nivel que no se le conocía en esta plaza. El astado fue perdiendo gas, pero el diestro coronó su mejor tarde en Barcelona con unos espléndidos naturales de temple y mano baja, y escuchó, por pasarse un poco de faena, un inoportuno aviso de un presidente antes de entrar a matar. Pinchó una vez antes de conseguir una estocada entera, descabellando al primer intento. Consiguió la última de las cuatro orejas que se concedieron esta tarde y salió a hombros por la puerta grande junto a Ponce.

Si la temporada de Barcelona sigue desarrollándose por tan buenas vías como en los tres primeros festejos, la recuperación de la afición será posible. La tarde de Ponce y El Fandi fue notable, con la inteligencia del primero y con la vibración del segundo, que esta vez toreó mejor con la muleta que en otras ocasiones.

Enrique Ponce, a la izquierda, y El Fandi salen ayer por la puerta grande en Barcelona.
Enrique Ponce, a la izquierda, y El Fandi salen ayer por la puerta grande en Barcelona.SUSANNA SÁEZ
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